Durante su Conferencia Episcopal de este miércoles, el papa Francisco nombró a dos nuevos obispos para sustituir a los que están siendo investigados por encubrimiento de casos de abuso sexual a menores.

El obispo Juan Barros ocupaba una de las plazas en la sureña diócesis de Osorno, a más de 900 kilómetros al sur de Santiago de Chile. Dejó su cargo en junio del 2018 tras haber sido imputado en Chile por el encubrimiento de dos casos denunciados de abusos sexuales. En su lugar, el Papa nombró al obispo Jorge Concha, quien hasta el momento se destinaba como obispo auxiliar de la Archidiócesis de la capital.

El otro caso es el del obispo Carlos Pellegrin, diócesis de San Bartolomé de Chillán, quien fue separado del puesto por una denuncia de abusos sexuales presentada en su contra. Actualmente, la fiscalía lo investiga. El nuevo titular del cargo será el sacerdote Sergio Pérez de Arce, quien ejercía como administrador apostólico de la diócesis de Chillán.

Aún con los nuevos puestos asignados quedan vacantes en diversas jurisdicciones entre las 27 sedes existentes en Chile. La crisis que atraviesa la iglesia católica por los abusos sexuales cometidos por varios miembros de la misma, provocó la renuncia de obispos y dignatarios, así como la expulsión de otros, decenas de juicios involucran a religiosos.

La Fiscalía Nacional de Chile publicó una última actualización de las investigaciones a mediados de diciembre, en donde se reportan a 223 personas vinculadas con el clero que actualmente se encuentran bajo investigación. Actualmente, hay un total de 159 causas abiertas. Las investigaciones implican a 271 víctimas afectadas, de las cuales 120 eran menores de edad en el momento en que ocurrieron los hechos.

Con información de EFE

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