26/02/2020

VILLAHERMOSA (Contraste Político).- Un estudiante muerto a balazos, así como un profesor y dos estudiantes lesionados fue el saldo de un ataque que sufrió este grupo de la Universidad Popular de la Chontalpa (UPCH), a manos de una banda delictiva.

Los hechos se registraron la mañana de este miércoles en la comunidad de Palo Mulato, Huimanguillo, sobre la carretera federal del Golfo número 180, Cárdenas-Coatzacoalcos.

Los tres estudiantes y el profesor de la Universidad Popular de la Chontalpa, ubicada en la ciudad de Cárdenas, se encontraban carretero, y presuntamente se dirigían a realizar prácticas universitarias. Hasta el momento la UPCH no ha emitido informacion sobre este crimen.

Versiones policiales señalan que las víctimas fueron interceptadas por un grupo armado, uniformados de negro y equipos tácticos, con armas largas y cortas.

Inicialmente los agresores golpearon a los estudiantes y al profesor con las armas, pero al final le dispararon en la cabeza al alumno Manuel Antonio Monroy Priego, quien falleció casi instantáneamente y su cuerpo quedó tirado en el lugar.

Los lesionados por golpes en la cabeza son el profesor Wilber Díaz de Dios y los alumnos Benjamín Valencia Hernández y Enrique Méndez Alejandro.

El lugar del crimen se ubica en un polígono de alto riesgo de inseguridad, pues en ella operan bandas de “huachicoleros” del poliducto Minatitlán-Villahermosa, quienes además se dedican al asalto y robo de vehículos, carros-tanque de combustible, entre otros delitos.

En ese corredor de los municipios de Cárdenas y Huimanguillo, se registran las mayores cifras de tomas clandestinas del ducto de Pemex.

Apenas la noche del lunes, también sobre la misma carretera fueron ejecutados dos varones sobre el acotamiento a la altura del kilómetro 94, casi por la entrada hacia el Ingenio “Presidente Benito Juárez”, municipio de Cárdenas.

Los homicidas dejaron en el interior de una camioneta pickup blanca, el cuerpo de una de las victimas, quien sobre el asiento, atada de las manos sobre la espalda.

Otro cuerpo estaba tirado en la cuneta entre la maleza, debajo de la carretera, también atado de las manos.

La camioneta blanca placas VM 83-236, que quedó con las luces encendidas, tenía la puerta derecha abierta y la izquierda del lado del piloto, cerrada y con impactos de balazos en el cristal.

Tabasco, la tierra natal del presidente Andrés Manuel López Obrador vive una oleada de asesinatos. Precisamente este fin de semana el jefe del Ejecutivo Federal realizará una gira por la entidad.

En enero de este año, la cifra de victimas de homicidio doloso creció con un total de 57 personas, entre ellas cinco mujeres, de las cuales solo fue considerado como feminicidio por la Fiscalía General de Justicia. Del total de ejecuciones, 41 se cometieron con arma de fuego, siete arma blanca y nueve con “otro elemento”, según estadísticas del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).

Comparada con el pasado diciembre del 2019, el fenómeno de ejecuciones subió un 54.1 por ciento; y un 42.5 por ciento más que en enero del 2019. Tabasco registró una tasa de 2.2 tabasqueños asesinados por cada 100 mil habitantes.

En este periodo se registró oficialmente un solo feminicidio, el de una menor de edad, con arma blanca; y se cometieron ocho secuestros – entre ellos dos menores de edad y dos mujeres adultas -, dentro de los delitos de alto impacto.