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Tabasco violento para mujeres y sin políticas públicas para protegerlas

En 2019 fueron asesinadas, en promedio, seis féminas cada mes

 

ROBERTO BARBOZA SOSA/Contraste Político

VILLAHERMOSA, Tabasco.- Mariana, la estudiante de medicina de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT), milagrosamente ha salvado su vida tras fuerte hemorragia sufrida por un navajazo en el cuello, que le cortó la yugular, asestada por su agresor, por lo que para la Fiscalía ese delito quedaría en tentativa de feminicidio.

El caso de la futura medica cirujana se enmarca en el ambiente de ataques contra las mujeres que se vive en la entidad.

En Tabasco, durante 2019 con 75 víctimas mortales, creció un 13.4 por ciento el asesinato de mujeres, en comparación con el año anterior, periodo en el que ocurrieron 65 crímenes de féminas.

En este año, solo en enero de acuerdo con las estadísticas de enero del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP), persistieron los agresivos ataques contras las mujeres, tanto menores de edad como mayores, pues en total seis fueron asesinadas, pero de esos casos sólo uno fue clasificado como feminicidio.

Extrañamente, con el actual Fiscal General de Justicia del estado (FGET), Jaime Lastra Bastar, quien asumió el cargo desde inicios del 2019, año en el que se incrementó el crimen contra mujeres, pero disminuyeron las Carpetas de Investigación catalogadas como feminicidios, a pesar de que es mayor la cifra de víctimas. En cambio en otros años fue menor la cifra de asesinatos de mujeres, pero la clasificación de feminicidios fue mayor que ahora con el actual Fiscal.

De las 75 mujeres victimas mortales, solo 27 fueron consideradas como feminicidios y 48 como homicidio doloso. En cambio en 2018, cuando la cifra fue menor con 65 víctimas, 40 casos fueron considerados como feminicidios, mientras 25 los enmarcaron como homicidios dolosos.

Incluso, en el 2017, con una cifra de victimas menor que el 2019, con 52 asesinatos de mujeres, 28 casos se inscribieron como feminicidios y 24 como homicidios dolosos.

Igual en el 2016, con 43 victimas, cifra 42.7 menor que en 2019, un total de 29 casos fueron registrados como feminicidios y 14 como homicidos dolosos.

Es decir, con las actuales autoridades de la FGET, a mayor cifra de asesinatos de mujeres, es menor la proporción de víctimas considerados como feminicidios, a pesar de que cumplen con alguno de los conceptos por razones de Género establecidos en el Código Penal.

El ambiente de violencia en el que se desenvuelven las mujeres en Tabasco, se mantuvo en enero de este año, en el que tres menores de edad sufrieron lesiones dolosas, el feminicidio de una niña con arma blanca, cinco adolescentes sufrieron delitos que delitos que “atentan contra la vida y la integridad corporal”.

Otras ocho menores fueron victimas de “otros delitos que atentan contra la libertad personal” y tres más fueron victimas del delito de corrupción de menores; mientras que en un fue por secuestro.

Pero, una cifra mayor de mujeres durante enero de este 2020, se salvaron de morir a mano de sus agresores. Una fémina fue victima de lesiones dolosas con arma de fuego y otras tres con arma blanca.

En el subregistro realizado en la Carpetas de Investigación, 69 mujeres adultas sufrieron con lesiones dolosas con elemento “no especificado”. Y cinco mujeres adultas fueron victimas de “otros delitos que atentan contra la vida y la integridad corporal”.-

Mientras que dos mujeres adultas fueron victimas de secuestro durante el primer mes del año; y 12 más fueron victimas por “otros delitos que atentan contra la libertad personal”.

Pero la mayor violencia la viven las mujeres en el seno familiar, pues durante el 2019, se registró en promedio 19.7 Carpetas de Investigación diarias, por el delito de violencia familiar.

La entidad ocupó el octavo lugar nacional en la tasa de ese delito, con 291.32 tabasqueñas agredidas por cada 100 mil féminas. En total fueron siete mil 215 CI iniciadas por la Fiscalía, un 10.7 por ciento mayor al 2018, cuando fueron seis mil 448 casos de violencia familiar denunciados ante las autoridades.

Según la organización Causa en Común, Tabasco fue una de las entidades que se quedó sin ejercer recursos para el sub-programa ‘Acceso de Justicia para las Mujeres’, del Fondo de Aportaciones para Seguridad Pública (FASP), al no liberar el dinero para atacar este problema.

 

ZONA ALTAMENTE DELICTIVA

El mediodía del pasado jueves 5, ninguno de los vecinos de los departamentos adjuntos del fraccionamiento Palmitas, escuchó gritos o ruidos cuando fue atacada la estudiante de Medicina de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT).

Una vecina que tiene un puesto de comida en el lugar, deduce que la razón de que nadie se enterara de la agresión fue porque a esa hora la mayoría de los vecinos se encuentran en el trabajo o quienes o si están en sus departamento, en su mayoría so amas de casa que están absortas en la preparación de la comida.

Tampoco, Jesús el jardinero del fraccionamiento, no observó nada extraño por el lugar y se enteró de la agresión a la estudiante, hasta que vio pasar los paramédicos hacia el departamento.

El departamento quedó cerrado y asegurado con cinta que prohíbe el paso, en su interior en el piso la sangre que perdió la víctima, junto al par de zapatos blancos y su filipina. Sobre la cama una gran oso de peluche.

El fraccionamiento Palmitas, esta conformado por antiguos y reducidos departamentos de interés social, con una serie de dos edificios de cuatro nieles cada uno, sólo separados por reducidas escaleras con accesos por dos lados en la parte baja.

El departamento de la víctima, esta en el segundo nivel del edificio 25, cercano al campus de la Escuela de Medicina, solo se cruza la calle para llegar. Pero se ubica entre las dos colonias de Villahermosa, Atasta y Tamulté, con los más altos índices delictivos, según datos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del estado.

Y aunque el fraccionamiento cuenta con un pequeño módulo de policía de la SSPT, ubicado cerca del edificio número 25, en la hora que ocurrió el crimen no estaban los uniformados, “pues solo llegan un rato y se vuelven a ir”, afirmó una vecina. Dice que incluso antes estaba asignado al lugar un policía adulto mayor, “que con trabajo se movía”.

De acuerdo a la imagen captada por una videocámara de un condómino cercano, por donde pasó el atacante, y que se difundió en redes sociales, la población obtuvo la identidad del agresor de la alumna de la UJAT, se trata de un exconvicto y exboxeador aficionado, apodado El Colocho, quien luego de huir durante tres días finalmente fue detenido el sabado 7, en la Ranchería Rivera Alta, Jalpa de Méndez, por una denuncia ciudadana, pues la FGET lo tenía perdido.

Usuarios de redes sociales obtuvieron una fotografía que se tomó junto con el propietario del gimnasio al que acudió.

Ante ello, el dueño y exboxeador Sammy Ventura, tuvo que publicar un comunicado donde se deslindaba “por completo de Julio Cesar González Cárdenas, quien es acusado de abuso sexual y quien han sido relacionado con nuestro gimnasio”.

“El sujeto –explicó-, quien estuvo con anterioridad en el reclusorio y quedó libre en 2018, acudió ciertamente a nuestro gimnasio en junio de 2018 con el discurso de reivindicarse en la vida, por lo que se le abrieron las puertas. Al poco tiempo de entrenar con nosotros se apartó del gimnasio en julio de 2018”.

El entrenador se sumó a la exigencia de aplicar “todo el peso de la ley y nos sumamos a la búsqueda” para dar con el paradero de Julio Cesar Gonzalez conocido como «Colocho» .

El día de la agresión, la estudiante fue trasladada al Hospital “Dr Gustavo A. Rovirosa”, donde fue asistida por el medico adscrito a Urgencias, el doctor Blanco y el angiólogo Cristo Miguel estuvo a cargo de la cirugía, casualmente ambos profesores de posgrado de la Escuela de Medicina de la UJAT. Le ayudó a sobrevivir también las diez unidades de paquete globular que recibió.

 

“AVANCES DESTACADOS”, FGET.

 

A su vez la FGE, el viernes por la noche luego de la protesta estudiantil para exigir «justicia», informó que “resultados positivos de las primeras órdenes de investigación cumplidas, permiten identificar plenamente al agresor, así como una posible ruta de escape”.

Reportó que se realizaron diligencias en la investigación del delito de feminicidio en grado de tentativa, “el cual se configuraría por las heridas provocadas, así como las agresiones perpetradas hacia su persona”.

Los rastreos criminalísticos en el departamento y los alrededores, arrojaron nuevas evidencias como la recuperación de prendas de vestir que habría utilizado quien se considera el presunto responsable y de las que se despojó durante su huida. “Estas se han sometido a un análisis científico, el cual deberá arrojar resultados a la brevedad”.

Dijo que contaba con dictámenes periciales avanzados, así como análisis de información de las áreas de Delitos Informáticos y Policía de Investigación, destacando cámaras de videos, fotografías y otros elementos significativos.

A todo ello, se suman las declaraciones ante el Fiscal del Ministerio Público recabadas desde el jueves y las que se tomaron este día, “incluyendo la de la víctima, luego de haber evolucionado favorablemente tras su intervención en el hospital”.

Aclaraba que sin soslayar ningún nuevo elemento de prueba que pueda ayudar a consolidar aún más las indagatorias, la FGE de Tabasco manifiesta que, en cumplimiento de su responsabilidad y en ejercicio de sus facultades de investigación, “se cuenta con avances destacados”.

Este caso, es la primera vez que genera una reacción y movilización masiva de los estudiantes de la UJAT, en la última década, como la marcha y mitin efectuado frente al Palacio de Gobierno, para exigir mayor seguridad para las mujeres y de detener las desapariciones, feminicidios, asaltos, acoso y otros delitos de que son objeto en la tierra del presidente Andrés Manuel López Obrador.

En un manifiesto dirigido al gobernador Adán Augusto López Hernández, la comunidad estudiantil le expresó su más “honda indignación” por la violencia que se vive en la entidad, que ya cobró la vida de dos estudiantes, uno de la Universidad Popular de la Chontalpa y otro de la UJAT.

Firmado por los dirigentes del Frente Crítico Estudiantil, de la Comunidad Estudiantil de la Escuela de Ciencias de la Salud y el Colectivo de Mujeres de Tabasco, Jesús Fajardo, Scarlett Pedrero y María Luisa García, respectivamente, señalaron que son “inadmisibles las deficiencias de seguridad” que se viven y por ello pidieron tomar las acciones necesarias de manera urgente para resolver el problema de inseguridad.

“La incompetencia de las autoridades se ha dejado sentir , como cómplices tácitos de la inseguridad”, y que ahora la comunidad estudiantil se ha organizado para suplir una tarea que corresponde a las autoridades.

“No es posible que además de estudiar tengamos que velar por nuestra seguridad, no sabiendo si al final del día llegaremos a nuestros hogares”, reclamaron y le recordaron al gobernador que su responsabilidad y deber es salvaguardar el Estado de Derecho y la seguridad de los ciudadanos.

 

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