VILLAHERMOSA (Contraste Político).- A pesar de que cada vez aumenta la cifra de casos positivos, de hospitalizados y decesos por coronavirus Coovid-19, las autoridades estatales y municipales permiten la concentración de personas en espacios públicos.

Por ejemplo, existe un punto en pleno corazón de la capital tabasqueña, en donde diariamente un líder de vendedores ambulantes realiza venta de comida y concentra a sus trabajadores y socios para darles de comer.

Autoridades municipales y estatales actúan, como lo han efectuado en esta etapa de la pandemia, con total negligencia y pasividad contra la conducta de ese dirigente.

Comerciantes establecidos legalmente, denunciaron que en local ubicado sobre la avenida Zaragoza, en el Centro Histórico de Villahermosa, el líder de vendedores ambulantes que controla, literalmente, la zona del Parque Juárez y la avenida Madero, ha tomado este nuevo modus operandi para obtener dinero a través de gente que le dona, pensando que lo hacía de buena fe.

 

Ese líder tomó notoriedad a través de un video que se difundió en redes sociales, donde se hizo pasar como una persona altruista preocupada por la gente que se había quedado sin trabajo y que él empezó a donarles alimentos en su negocio taquería de carnitas denominado “Calditacos”.

Mucha gente de buena fe creyó en la “bondad” del dirigente de ambulantes y empezó a donarle dinero hasta con depósitos en su cuenta bancaria cuyo número hizo público.

Socios del comercio organizado, denunciaron que ese personaje, conocido como El Cuchillo o El Tatuado, siempre ha contado con la complicidad de los alcaldes en turno y del personal de la Oficina de Reglamentos del Ayuntamiento de Centro, para ocupar la calle y banquetas de la avenida Madero, así como apropiarse prácticamente del Parque Juárez, donde tienen varios puestos de chamoyadas. El comercio establecido no puede contra ese grupo de ambulantes.

Todos conocen sus métodos «gangsteriles» para manejar y apoderarse de los espacios públicos para el ambulantaje en el centro de la ciudad, acusaron.

Este caso es un ejemplo de la laxitud en las medidas de mitigación para la emergencia sanitaria, y que es la principal causantes de que se hayan disparado los casos positivos de coronavirus covid-19 en la capital tabasqueña.

A pesar de que las autoridades federales de salud han reiterado los llamados a evitar las concentraciones en espacios públicos, las autoridades estatales y municipales nunca tomaron con seriedad sus obligaciones de acatar y cumplir esas disposiciones sanitarias. Es por ello Villahermosa se ubica entre los nueve municipios del país con las más alta cifra de Covid-19.

–¿Cómo es posible que no estén atentos o no toman en cuenta la información y las estadísticas que señalan claramente que la capital tabasqueña registra elevadas cifras de incidencia en casos positivos y en mortalidad del Covid-19?–, pregunta un antiguo comerciante de la Zona Luz, quien pide guardar su identidad.

“Pareciera que les importa un comino evitar la saturación de hospitales con lo costoso que significa para el presupuesto público”, en lugar de prevenir ese escenario de atender una alta cifra de pacientes de este nuevo e incurable virus.

Expresaron su preocupación, pues también a ese punto donde alimentan a los vendedores ambulantes y también personas ajenas a esa actividad, ahora llegan delincuentes llegan por comida para después ver qué roban o asaltan, como lo han detectado los propios policías. Ese fue el caso del robo de una bomba de agua en la calle Sáenz de la Zona Luz.