Roberto Barboza Sosa/Contraste Político

18/06/2020

VILLAHERMOSA, Tab., (Contraste Político).- Lo que faltaba. Este jueves 18, Tabasco alcanzó el primer lugar nacional en la tasa de incidencia de casos activos, ya que de cada 100 mil tabasqueños, 47.38 son portadores y transmisores del coronavirus covid-19.

Por primera vez desde que llegó la pandemia al país, este tristemente célebre día, la entidad superó a la Ciudad de México en la tasa de incidencia de casos activos, donde por cada 100 mil capitalinos, 45.91 son portadores del virus de la pandemia.

En cifras absolutas de casos activos Tabasco se ubicó en cuarto lugar con mil 219 tabasqueños con el virus en transmisión, sólo debajo de la Ciudad de México, con cuatro mil 141 infectados; Estado de México, con dos mil 655 y Puebla, con mil 340 portadores y potenciales contagiadores del covid-19.

En tasa de incidencia de casos acumulados de la pandemia, Tabasco se ubica en segundo lugar nacional, pues de cada 100 mil tabasqueños, 295.18 chocos se contagiaron. La Ciudad de México tiene el primer lugar, pues de cada 100 mil capitalinos, 443.76 personas adquirieron el virus.

Pero, lo preocupante, es el Decreto emitido por el gobernador Adán Augusto López Hernández, denominado Plan para la Transición Gradual hacia una Nueva Normalidad y la Reactivación Económica, con el cual determinó la reapertura de establecimientos y comercios considerados no esenciales a partir de este lunes 22 de junio.

La entidad se encuentra en el peor escenario, de acuerdo con las cifras oficiales, de la pandemia activa, que ni siquiera se comparan a las registradas durante el confinamiento con la Jornada Nacional de Sana Distancia.

Es lógico preguntar ¿Qué elementos tienen las autoridades de Tabasco para pensar que en esta etapa denominada “Nueva Normalidad”, los contagios y muertes por coronavirus covid-19 serán menores, o al menos similares, que durante la Jornada Nacional de Sana Distancia.

Si conocen esa fórmula segura y el diagnóstico o estudio, que les llevó a tomar la decisión para decretar el reinicio de la actividad económica, entonces que den a conocer esos datos para tener la seguridad y confianza de que no se corren riesgos altos y que disminuirán las cifras de casos positivos y decesos.

Si en la etapa de confinamiento y el cierre de los negocios, con diversas medidas de mitigación también decretadas por las autoridades, no se logró que en Tabasco la pandemia se alejara y dejara de atacar a la población, ¿Cómo pensar que ahora no se disparará con mayor fuerza el SARS-Cov-2?.

En el Plan para la Transición Gradual hacia una Nueva Normalidad y la Reactivación Económica, las recomendaciones para la reapertura de negocios son similares a las que siguieron los negocios esenciales durante La Jornada Nacional de Sana Distancia. No hay ninguna diferencia. Pero, sí con menor actividad comercial no se garantizó la sana distancia ni la desinfección de locales, pues ahora menos, pues será un gran volumen de negocios y personas.

Existe el anuncio de que la Secretaría de Salud del estado aplicará pruebas de laboratorio para detectar covid-19 en un pequeño porcentaje de los trabajadores de comercios pequeños, y que se solicitaría a las empresas más grandes, que también aplicara pruebas a un porcentaje de sus empleados.

El Plan para la Transición Gradual hacia una Nueva Normalidad y la Reactivación Económica del Estado de Tabasco, se establecen “las acciones y medidas que deberán implementarse como parte de la estrategia estatal para la transición gradual, ordenada y segura hacia una Nueva Normalidad y la continuidad o reactivación de las actividades de los sectores público y privado, de conformidad con el semáforo de riesgo epidemiológico”.

En la emisión del Decreto con el Plan para la Transición Gradual, las autoridades se basaron en el Semáforo Naranja decretado por el gobierno federal mediante una fórmula que sólo ellos entendieron.

“Al comportamiento de la enfermedad se ponderó amarillo (41 por ciento), en ocupación hospitalaria; rojo (45 por ciento) en positividad COVID-19; amarillo, en tendencia de casos hospitalizados, y amarillo en tendencia de casos de síndrome COVID-19, obteniendo un total de 2.20 puntos, siendo el resultado final el Semáforo Naranja”.

El documento publicado en el Periódico Oficial, establece que “implica incluir de forma más estricta en nuestra vida cotidiana, prácticas de higiene y de sana distancia, así como la reactivación progresiva de las actividades económicas bajo protocolos de seguridad sanitaria” que garanticen al personal que labora en las empresas y establecimientos, así como a la sociedad en general, que se cumplen con los estándares que reducen los riesgos de propagación de la pandemia.

El lunes en que se publico el Plan, el gobernador Adán Augusto López Hernández llamó a la población a actuar con responsabilidad y ser respetuosos de la normativa implementada para la reapertura gradual y ordenada de las actividades.

Igual apeló a la solidaridad de los tabasqueños para que se respete la gradualidad y esto conlleve a un retorno seguro y ordenado, y consideró que sólo “siendo solidarios saldremos adelante”.

El Decreto ordenó a las secretarías para el Desarrollo Económico y la Competitividad (Sedec), y de Salud, emitir los criterios generales y protocolos adicionales para implementarse en cada uno de los sectores económicos.

La normativa advierte que las personas físicas y jurídicas colectivas que contravengan las disposiciones determinadas en el decreto “se harán acreedoras a las sanciones establecidas en la Ley de Salud del Estado, con independencia de las demás que correspondan conforme a las disposiciones jurídicas aplicables”.

En tanto que los ayuntamientos, en sus respectivos ámbitos de competencia, coadyuvarán para la observancia de las disposiciones establecidas en el Plan para la Transición Gradual hacia una Nueva Normalidad y la Reactivación Económica del Estado.

El plan determina un calendario para la reactivación de algunas actividades no esenciales, que comenzará a aplicarse con restricciones, a partir del próximo lunes 22 en el comercio, y para fin de mes, igual reiniciarán actividades los templos y plazas comerciales.

Esta disposición involucra la venta de electrodomésticos y línea blanca, mercerías, tiendas de telas, mueblerías, tiendas especializadas, joyerías, perfumerías, zapaterías, papelerías, librerías, tiendas de artículos escolares, distribuidoras de material para oficina y demás que cuenten con una superficie inferior a 500 metros cuadrados.

Las restricciones que deberán acatar estos establecimientos, será que sólo podrán operar al 50 por ciento de su capacidad de atención al público durante el nivel de riesgo alto (semáforo naranja) y al 70 por ciento durante el nivel de riesgo medio (semáforo amarillo), siempre que se garantice la sana distancia.

Deberán abstenerse de realizar eventos que hagan proclive la aglomeración de personas, tales como ventas nocturnas, liquidación, gran barata y otras promociones, los cuales se podrán realizar únicamente en línea o vía telefónica, bajo la modalidad de entrega a domicilio.

Otros inmuebles que podrán reabrir a partir de la próxima semana, serán los relacionados con servicios como peluquerías, salones de belleza y barberías, lavadoras de coches, lavanderías, tintorerías, foto estudios, centros de videograbación y empresas de servicios turísticos.

Todas tendrán que operar preferentemente con cita, al 50 por ciento de su capacidad de atención al público durante el nivel de riesgo alto (semáforo naranja) y al 70 por ciento durante el nivel de riesgo medio (semáforo amarillo), siempre que se garantice la sana distancia.

El calendario prevé que para el domingo 28 de junio, podrán sumarse a la reapertura centros religiosos, como iglesias, templos, casas de oración, sinagogas, mezquitas y demás de similar naturaleza, pero con un aforo reducido al 50 por ciento y siempre ofreciendo garantías de sana distancia.

Para el miércoles 1 de julio, el comercio en general, como plazas y centros comerciales, tiendas departamentales y demás que cuenten con una superficie superior a 500 metros cuadrados, estarán en condiciones de reabrir sus puertas al público, aunque sólo al 50 por ciento de su capacidad de atención al público y siempre que se garantice la sana distancia.

 

“Evitar diseminación del virus”

 

Sin contar a los establecimientos considerados esenciales, el resto estará en posibilidad de reactivar sus actividades conforme al Semáforo de Riesgo Epidemiológico y en su caso, en el orden cronológico establecido, aunque siempre acatando las disposiciones contenidas en los Lineamientos Técnicos Específicos para la Reapertura de las Actividades Económicas, publicados en el Diario Oficial de la Federación, con fecha 29 de mayo de 2020.

Para contener la diseminación del virus SARS-CoV2, todas sin excepción deberán establecer estrategias de control en materia de promoción y protección a la salud, medidas de prevención de contagio y usos de equipo de protección personal.

Entre las medidas de protección que deberán implementar los comercios, según el Plan de Reactivación Económica, sobresalen la instalación de filtros sanitarios, la desinfección de las superficies constantemente durante el día, la instalación de dispensadores de soluciones a base de alcohol gel al 70 por ciento en entradas y salidas de los inmuebles, la sana distancia, cobros preferentemente a través de tarjetas bancarias y evitar aglomeraciones.

Mientras que en los espacios públicos de alta afluencia o concentración de personas se deberán implementar mecanismos para garantizar la sana distancia, evitando la aglomeración de personas; limpieza de instalaciones en general (con agua, jabón y solución desinfectante); limpieza continua de servicios sanitarios y evitar la realización de eventos que propicien la aglomeración de personas.