Manuel Rodríguez/CONTRASTE POLÍTICO

18/10/2020

VILLAHERMOSA, Tab.-El presidente Andrés Manuel López Obrador conocía el negro historial, así como la cuestionable conducta y desempeño de generales y almirantes de las secretarías de la Defensa Nacional (Sedena) y Marina (Semar), pero a pesar de ello decidió trabajar y gobernar estrechamente con ellos y permitió que continuarán en las fuerzas armadas de México.

En el gobierno de la autollamada Cuarta Transformación (4T), las fuerzas castrenses tienen un lugar preponderante y casi sobre ellas está fincado el trabajo del político tabasqueño. Incluso, además de que tienen copado al presidente de México, él mismo los defiende y dice confiar en ellos.

Desde finales del año 2018 el presidente de México menciono la solicitud que realizó a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) para revisar el historial de seis generales y cuatro almirantes prospecto para las secretarias de Defensa Nacional y de Marina.

Datos obtenidos por CONTRASTE POLÍTICO (CP), muestran, por un lado, que los seis generales revisados por la CNDH están vinculados en cientos de quejas ante este organismo nacional durante su paso por las regiones militares del país.

Sin embargo, pocas quejas terminaron en recomendaciones y la CNDH menciona que ninguno de los generales revisados ha sido señalado en violaciones a derechos humanos, pero si reporta señalamientos de actos de corrupción de uno de ellos que en su paso por el estado de Coahuila coincide con el incremento de actos delictivos relacionados con los Zetas.

De los cuatro almirantes revisados por la CNDH, ninguno se relaciona en actos de violación a derechos humanos, aunque a uno se encontró registrado en dos quejas contra la Marina, a pesar de ello fue el elegido por el presidente para encabezar a esta secretaría.

Los generales revisados por la CNDH, fueron:

General de division D.E.M. André Georges Foullon Van Lissum, quien desde el 1 de diciembre del 2018 es Inspector y Contralor General del Ejército y Fuerza Aérea (https://www.gob.mx/sedena/estructuras/general-de-division-diplomado-de-estado-mayor-andre-georges-foullon-van-lissum ).

La CNDH señala que en los sitios en que ha estado asignado desde el año 2008 hasta diciembre del 2017 se han registrado un total de 261 quejas, aunque sin ninguna sola recomendación.

La CNDH señala que a pesar de que estas quejas se han integrado en zonas en las que este genera ha sido responsable, él no ha sido señalado de forma directa en violaciones a derechos humanos.

Otro es el General Roble Arturo Granados Gallardo, quien fue relacionado por la CNDH con 342 quejas que ocurrieron entre 2007 y 2012 en las zonas militares de Chiapas, Tabasco, Baja California, Baja California Sur y Sonora en los que el estuvo al frente.

A pesar de que de las 342 quejas integradas en zonas en el tiempo en que estuvo al frente este comandante, la CNDH señala que solo se emitieron dos recomendaciones y en ninguna de ellas se les involucra de forma directa como autoridad responsable.

Por su parte, el General de División Raúl David Guillen Altuzar, ha estado asignado a zonas militares de Chihuahua, Tamaulipas, Chiapas, Jalisco, Estado de México y Coahuila durante el periodo del 2008 al año 2017, donde se registraron 650 quejas contra el ejército mexicano, de las cuales 17 concluyeron en recomendaciones. A pesar de ello, la CNDH menciona que el general no aparece como autoridad responsable.

Del General de División Miguel Angel Patiño Canchola, la CNDH señala que ha estado al frente de zonas militares en Querétaro, Michoacán, Nuevo León, San Luis Potosí, Tamaulipas, Guanajuato y Michoacán, entre los años 2006 y 2017.

Durante su paso por estas zonas, la CNDH recibió 727 quejas de las cuales dos culminaron en recomendaciones del organismo nacional. A pesar de todo esto, la CNDH menciona que no se le involucra como autoridad responsable.

General de División Juan Ernesto Antonio Reyes Bernal, quien durante el periodo del año 2006 al año 2017, estuvo al frente de zonas militares en los estados de Nuevo León, Guerrero, Coahuila, Chiapas, Michoacán, Oaxaca, Sinaloa y Durango, el ejército mexicano fue parte de 706 quejas presentadas ante la CNDH, de las cuales seis concluyeron en recomendaciones.

Para este militar, la CNDH hace un comentario adicional en la que menciona que, durante su paso por las regiones militares de Chiapas, Durango y Sinaloa, el general fue objetos de señalamientos de corrupción.

Así mismo su paso en Piedras Negras Coahuila coincidió con el incremento de la actividad delictiva vinculada con los Zetas.

General de División José Luis Crecencio Sandoval González, quien durante el periodo del año 2011 al año 2017 estuvo al frente de zonas militares en los estados de Coahuila, Tabasco, Tamaulipas y San Luis Potosí, el ejército mexicano fue parte de 251 quejas, sin ninguna recomendación.

La CNDH, señala que no aparece vinculado como autoridad responsable en las quejas presentadas. Este fue el general elegido por AMLO para encabezar la SEDENA.

Los almirantes revisados por la CNDH a petición de AMLO fueron, el almirante C.C.D:E.M. José Rafael Ojeda Duran, del cual señala es mencionado en dos Quejas, sin que se le impute algún hecho constitutivo de violación a derechos humanos.

Mientras que de los Almirante C.C.D:E.M. Carlos Ortega Muñiz, no se encontraron expedientes en los que se señale como autoridad responsable de violaciones a derechos humanos. Situación similar en que se encontró al Almirante Eduardo Redondo Aramburo y Ángel Enrique Sarmiento Beltrán.

A pesar de ello, fue el primero el designado por el titular del ejecutivo federal como secretario de Marina.

 

 

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