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Sandino, héroe nicaragüense que vivió en Villahermosa antes de su gesta

Sandino vivió en Villahermosa, Tabasco, atrás del templo de San Sebastián en la colonia de Atasta.

Investigación del Ing. Alfredo Aguilar.*

AUGUSTO SANDINO EN VILLAHERMOSA, TAB. (Tiempo de lectura: 16 min.)…….Así es, aquí vivió un tiempo ese patriota y revolucionario nicaragüense. Esta es mi Entrega Histórica No 115, y tratara sobre la vida de este personaje extranjero, seguro poco conocido por los tabasqueños, de cuyo nombre toma una importante arteria en la Cd. de Villahermosa.

La Avenida Cesar Sandino se localiza al SE de la ciudad capital de Tabasco, en la Col. 1o de Mayo, corriendo de NE a SW por casi 2 Km de longitud, y que fue nombrada así en honor de este personaje en tiempos del gobierno de Tomas Garrido Canabal, que se mantuvo en el poder en Tabasco desde 1919 y hasta 1936, gobierno de tipo socialista, de ahí posiblemente esta selección, porque de hecho nunca se conocieron, pero su historia lo conmovio.

¿Quién fue Cesar Sandino?: Se llamaba Augusto Nicolás Calderón Sandino (1895-1934), nació en Niquinohomo, Nicaragua el 18 de mayo de 1895, siendo hijo ilegítimo de Gregorio Sandino, un adinerado cultivador de café, y Margarita Calderón, una indígena sirvienta de la plantación de su padre. En 1904, a la edad de 9 años, es abandonado por su madre y enviado a vivir con su abuela materna. Más tarde es enviado a vivir con la familia de su padre, donde debe trabajar como peón de la plantación para ganar su hospedaje.

En julio de 1912, a los 17 años, presenció la primera intervención de las tropas estadounidenses en Nicaragua, frente a una sublevación liberal-conservadora en contra del presidente Adolfo Díaz, que contaba con el apoyo de Estados Unidos, y el general liberal Benjamín Zeledón líder de asonada que fue fusilado por las tropas norteamericanas y conservadoras. El joven Sandino quedó impresionado con la imagen del patriota, cuyo cadáver era llevado en una carreta jalada por bueyes dirigidos por los Infantes de Marina, para ser sepultado en el pueblo de Catarina.

En 1921 hirió de bala a Dagoberto Rivas, hijo de un destacado conservador del pueblo, por lo que salió huyendo de una posible venganza de la familia de Rivas. Sandino viajó a la costa Caribeña de Nicaragua y después a Honduras, donde trabajó como empleado en un ingenio de azúcar. En 1923 emprendió viaje nuevamente, esta vez hacia Guatemala, donde trabajó en las plantaciones de la United Fruit Company, y finalmente llego a México, primero a Villahermosa, Tab., donde habitó por corto tiempo en un cuarto en una casa ubicada en la calle de Altamira de la Col. Atasta, atrás del Templo-Ermita de San Sebastián, para luego trasladarse a Cerro Azul , Ver., donde fue empleado de la Huasteca Oil Co. establecida en esa región, partiendo del puerto de Tampico de regreso a su país el 18 de mayo de 1926.

Durante su estadía en México comenzó a tomar parte en diversos grupos: francmasones, antiimperialistas, anarquistas y comunistas revolucionarios. Aunque recibió una fuerte influencia del anarcosindicalismo mexicano, Sandino se convirtió en un ferviente defensor del nacionalismo y sobre todo del antiimperialismo, en particular en la resistencia contra la ocupación estadounidense de Nicaragua.

Después del retiro de las tropas estadounidenses de NIcaragua en agosto de 1925 y tras el vencimiento de su pena en 1926, Sandino regresó a Nicaragua el 10 de junio. Se dirigió primero hacia su pueblo natal, Niquinohomo, con la intención de iniciar un negocio, pero su proyecto fue frustrado por Dagoberto Rivas, entonces alcalde del pueblo. Sandino se vio forzado a abandonar nuevamente su pueblo natal, dirigiéndose hacia el Norte, consiguiendo empleo en el almacén de la mina de San Albino, en municipio de El Jícaro.

En ese contexto, el 17 de enero de 1926, el caudillo conservador Emiliano Chamorro había dado un golpe de estado contra el presidente Carlos José Solórzano, del Partido Conservador, quien entrega el poder a su vicepresidente constitucional, Juan Bautista Sacasa, del Partido Liberal. Chamorro obliga a renunciar a Sacasa y asume el poder. Los liberales reclaman y provocan en Puerto Cabezas un primer levantamiento en la Costa Atlántica, que rápidamente es resuelto por barcos de guerra norteamericanos en mayo de 1926.

Sandino se incorpora al Ejército Liberal Constitucionalista. En un primer momento, Sandino con un pequeño grupo de hombres se dirigió hacia Puerto Cabezas, donde se hace de un buen lote de armas y municiones que habían sido quitadas a Juan Bautista Sacasa , y los marines no las habían destruido, sino que se habían solo limitado a arrojarlas al mar. Sandino se alzó en armas el 26 de octubre de 1926, liderando a un grupo de mineros de la mina de San Albino, organizando a su grupo de hombres que llegaron a ser conocidos como Los Montañeses, quienes atacaron el cuartel conservador en El Jícaro el 2 de noviembre de 1926.

Tal y como sucedía en México por esos años, se inician una serie de golpes de estado en Nicaragua entre liberales y conservadores, siempre con la intervención norteamericana que se justificaba que defendía sus intereses con la United Fruit Company. El 6 de febrero el presidente nicaragüense autoriza al Mayor James J. Meadepara que sus marines participen en la defensa de Managua, ya que la capital quedaba seriamente amenazada. El 19 de febrero, una compañía de marines ocupó la ciudad. El número de marinos estadounidenses en Nicaragua había ascendido a 5,000 y 464 oficiales que se encontraban en el territorio participando activamente en los conflictos internos de Nicaragua.

Sandino es reconocido en filas del Ejército Liberal Constitucionalista por los jefes militares liberales, designado general en jefe del Ejército Liberal el 28 de marzo de 1927. Sandino alcanza varias victorias sobre las tropas conservadoras, lo que a su vez atrajo efectivos a su columna, la llamada Columna Segoviana, que en su momento llegó a contar con 800 hombres de caballería. En parte gracias a los triunfos de Sandino, los liberales tomaron la iniciativa en la guerra y empezaron el avance general hacia el Pacífico.

Viendo que ahora el peligro de una intervención directa de EE. UU. contra los liberales era inminente, el jefe del ejército liberal José María Moncada, decide pactar. Los estadounidenses envían un representante plenipotenciario, Henry L. Stimson, quien años después será Secretario de Estado del presidente Herbert Hoover, y Moncada, quien ya tenía control sobre casi todo el país, se rinde a la entrada de Managua. Aceptó la continuidad del gobierno conservador hasta las elecciones de 1928, en las que él (y no Sacasa), será el candidato liberal. A este acuerdo firmado el 4 de mayo se le denominaría Pacto del Espino Negro.

NO ME VENDO, NI ME RINDO

Sandino se opone a la paz impuesta por las fuerzas de ocupación y se retira al inexpugnable cerro El Chipote, donde tenía su base principal, y donde expreso una de sus más célebres frases: No me vendo, ni me rindo. Yo quiero patria libre o morir. Enarbolando ahora una bandera roja (liberal), a la que decidió agregarle una franja negra, simbolizando con esto que la lucha sería hasta conseguir la libertad o la muerte. Con apenas veintinueve hombres (30 con él) y 40 rifles, Sandino inicia una guerra nacional contra el invasor estadounidense y los gobiernos entreguistas animando primero a los campesinos y luego a todos los nicaragüenses a la lucha armada.

El día 16 de julio de 1927, ocurre la histórica Batalla de Ocotal, donde Sandino, después de tomar casi toda la ciudad y obligar a los marines y a los Guardias Nacionales a atrincherarse, es forzado a la retirada luego de que sus tropas fueran diezmadas por aviones de la marina estadounidense que bombardean y ametrallan la ciudad. Sandino se retiró sin mayores problemas, mientras la población civil de Ocotal sufría el primer bombardeo aéreo por un escuadrón de aviones de la historia de la aviación militar. En este primer combate, Sandino fue derrotado por el entrenamiento y poder de fuego de los marines. Esto fue aleccionador para él, decidió emplear a partir de ese momento la guerra de guerrillas.

El 2 de septiembre de 1927 Sandino, a través de un manifiesto, le da un giro a su lucha: ya no se trata de una guerra civil, sino una lucha entre patriotas e invasores; pues tanto conservadores como liberales habían pedido la intervención de los marines estadounidenses. Poco a poco Sandino incrementó sus efectivos, hasta llegar a ser unos 6,000, quienes conformaban el llamado Ejército Defensor de la Soberanía Nacional (EDSN), que buscaba combatir a los estadounidenses, quienes acostumbraban violar mujeres campesinas en los lugares que ocupaban.

El combate de El Bramadero ocurrido el 27 de febrero de 1928, donde las tropas de Sandino infligieron una terrible derrota a una patrulla de invasores, es memorable porque en la fase final del combate los sandinistas utilizaron machetes, herramientas de trabajo del campesino nicaragüense convertidas en eficaces armas blancas capaces de decapitar de un solo tajo a un hombre. A partir de ese momento los marines, quienes llamaban bandidos o bandoleros a los hombres de Sandino, empezaron a llamarlos guerrilleros. Realizó diversas incursiones como el atacar y destruir la mina La Luz, propiedad del exsecretario de Estado Estadounidense Knox.

Las acciones de Sandino le fueron dando fama por todo el país y por los países de Hispanoamérica. Esa fama producía que muchos hombres llegaran dispuestos a integrarse en sus filas. A mediados de 1928 el intelectual francés Henri Barbusse le llamó General de Hombres Libres.

Sandino contrajo matrimonio con Blanca Estela Aráuz Pineda, una confidente y estrecha colaboradora del EDSN como telegrafista. De este matrimonio nacería, en 1932, la única hija de Sandino: Blanca Segovia, quien en 2017 aún seguía viva. Su madre falleció poco después de su nacimiento por complicaciones del parto.

A finales del mes de noviembre de 1928 el contralmirante D. F. Sallers le invitaba a abandonar a Sandino la lucha y obtener así beneficios. La respuesta de Sandino no se hizo esperar: La soberanía de un pueblo no se discute, sino que se defiende con las armas en la mano. La resistencia armada traerá los beneficios a que usted alude, exactamente como toda intromisión extranjera en nuestros asuntos trae la pérdida de la paz y provoca la ira del pueblo.

Notando los oficiales estadounidenses que los marines no eran capaces de derrotar a los soldados de Sandino, decidieron emplear la táctica de enfrentar a nativos contra nativos. Por lo tanto, dieron comienzo a la conformación de un nuevo ejército nicaragüense, la llamada Guardia Nacional de Nicaragua, entrenado, equipado y financiado por EE. UU., y comandado por oficiales estadounidenses. Esto no influyó en el curso de la guerra de forma significativa.

Lejos de ello, los sandinistas expandieron sus zonas de operaciones. Las propiedades de los estadounidenses eran destruidas en los numerosos ataques sandinistas, de las que no se libraron las plantaciones de la United Fruit Company, y los colaboracionistas que eran capturados eran sumariamente ejecutados por considerarlos Sandino traidores a la Patria.

Finalmente llega al poder en EE. UU. el presidente Franklin D. Roosevelt. Obligado por problemas domésticos de mayor importancia como la Gran Depresión, proclama la política de buena vecindad, lo que significaba la retirada de todas las fuerzas militares de EE. UU. de los países de la cuenca del Caribe, incluyendo Nicaragua. Sin embargo, conscientes de su derrota paulatinamente dejaron de participar en los combates, y no sólo entrenaban clases y soldados, sino también oficiales nativos.

En enero de 1933 las fuerzas estadounidenses oficialmente abandonaron el territorio nicaragüense, sin haber podido matar o capturar a su enemigo, y menos aún vencerlo. El 2 de febrero de 1933 termina oficialmente la guerra. El ejército de Sandino, exceptuando a un grupo de protección de 100 hombres, es oficialmente desarmado.

Sandino efectúa frecuentes viajes a Managua y hace notar el incumplimiento de los acuerdos por parte de la Guardia Nacional. En esos tiempos cuando Anastasio Somoza García «Tacho» era el Jefe Director de la Guardia. Él había participado en la Guerra Constitucionalista del lado de los liberales. Como jefe director de la Guardia Nacional, Somoza planeó el asesinato del general Sandino, firmando un documento con 14 miembros de la Guardia Nacional.

En la noche del 21 febrero de 1934, Sandino, en compañía de otras personas, acudía a una cena en La Loma invitados por el presidente Juan Bautista Sacasa, tío político de Somoza. A la salida del evento, el coche en el que viajaban fue detenido frente al cuartel y cárcel de El Hormiguero por un grupo de soldados encabezados por el coronel Delgadillo. Los detenidos pidieron que llamaran a Somoza, pero les respondieron que no podían localizarlo. Por otro lado, la hija de Sacasa, habiendo presenciado la detención, le comunicó a su padre sobre la misma, y Sacasa se puso en contacto con la embajada de EE. UU. para intentar impedir el asesinato. Los guardias arrestaron a Sandino y sus generales: Francisco Estrada y Juan Pablo Umanzor, que fueron conducidos a un predio baldío, conocido como La Calavera, en las afueras de la ciudad.

A las 11:00 p.m., delante de una fosa común previamente excavada y a la señal de Delgadillo, el batallón que custodiaba a los prisioneros abrió fuego, asesinando a los tres. Según un testimonio, al oír los disparos del pelotón de fusilamiento, Gregorio Sandino dijo: Ya los están matando.

Antes de enterrarlos, se llevaron los cadáveres para que Somoza los viera personalmente. Mientras, él se encontraba en un recital poético de la poetisa peruana Zoila Rosa Cárdenas, que recitó poemas del nicaragüense Rubén Darío. Dos años después, Anastasio Somoza García, quien llegó a afirmar que recibió las órdenes del asesinato de Sandino del embajador estadounidense Arthur Bliss Lane, se haría con el poder del país, derrocando para ello al presidente Sacasa, quien era su tío político. Cualquier semejanza con las muertes de Francisco I. Madero, Francisco Villa y Francisco Serrano en México son mera coincidencia.

En 1944, diez años después del asesinato de Sandino, los restos que habían sido enterrados en la fosa de La Calavera fueron exhumados y llevados cerca del costado sur de la laguna de Tiscapa para ser quemados, tirando luego sus cenizas al Lago Xolotlán. Esto ocurrió debido a las protestas estudiantiles de la Universidad Central de Managua que sucedieron ese año, contra la reelección de Somoza a la presidencia.

Sin duda que la gesta libertaria y el legado de Sandino suscitó la admiración de muchos intelectuales contemporáneos y posteriores, tanto en Hispanoamérica como en el resto del mundo. Particularmente en Latinoamérica en donde su figura se erige como ejemplo inclaudicable de la lucha por la independencia y autodeterminación de los pueblos.

Somoza García gobernó de manera dictatorial durante 22 años, con breves períodos en los que imponía un presidente títere y contando siempre con el respaldo de EE. UU. Esto le permitió acumular una enorme fortuna y gracias al crecimiento de la economía global posterior a la “a Guerra Mundial, que beneficio a los grandes productores del país y no a las clases populares.

Colofon: Anastasio Somoza García fue baleado en un acto público el 21 de septiembre 1956 por el joven poeta Rigoberto López Pérez. Al frente del país quedaron, sin embargo, sus hijos Luis Somoza Debayle como presidente, y Anastasio Somoza Debayle como jefe director de la Guardia Nacional. Ambos continuaron las directrices políticas de su padre, si bien es cierto que Luis permitió una mayor apertura política. En 1961 se funda el Frente Sandinista de Liberación Nacional como un movimiento de oposición armada a la dictadura de los Somoza y sus allegados, logrando en 1979 derrocar al hijo menor de Somoza García (Anastasio Somoza Debayle), «Tachito», dando lugar a la Revolución Nicaragüense y gobernaron Nicaragua hasta 1990 y nuevamente a partir del 10 de enero de 2007, aunque esta vez por medio de un proceso electoral. En ambos períodos de gobierno el presidente ha sido Daniel Ortega, que como otros líderes revolucionarios, como Chávez en Venezuela, se convirtió en un autócrata.

Al final, la lucha emprendida por Sandino, resulto estéril, todo regreso a como estaba, como la vida de todos los revolucionarios que de buena fe se han sacrificado, de nada sirvió. Como se dice: quien no conoce la historia está condenado a repetirla…..……………..………..SI ESTO TE GUSTO E INTERESO, COMPARTELO Y DIFUNDELO POR FAVOR ENTRE TUS FAMILIARES, AMIGOS, VECINOS, COMPAÑEROS DE TRABAJO, A TRAVES DE TUS REDES SOCIALES Y TAMBIEN DE TUS CONTACTOS DE WHATSAP….Investigación del Ing. Alfredo Aguilar Rdz. (Tel: 9931765688 y Email alf_8082@hotmail.com). Ahora también puedes ver mi Canal de YouTube: Alfredo Aguilar Rodríguez geólogo, con videos de interés técnicos e históricos, no apta para especialistas, más bien niños y gente común.

 

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