VILLAHERMOSA (CONTRASTE POLÍTICO).-Después de diez años sin acceso a financiamiento gubernamental, 243 artesanas y artesanos tabasqueños recibieron este miércoles créditos sin intereses para invertir en herramientas, materia prima y producción.
El apoyo, de 3 mil pesos por persona y una bolsa total de 729 mil pesos, marca un giro en la política estatal que encabeza el gobernador Javier May Rodríguez, hacia un sector que ha sobrevivido más por resistencia que por respaldo oficial.
La secretaria de Cultura, Aída Elba Santiago Castillo, destacó que los créditos buscan dinamizar la economía artesanal desde abajo, apostando por quienes dependen de esta actividad para sostener a sus familias. Subrayó que el programa se dirige exclusivamente a creadores inscritos en el Padrón Estatal Artesanal y que cumplieron con criterios técnicos que acreditan su labor, a fin de asegurar que los recursos lleguen a productores reales y no a intermediarios.

Un respiro económico para un sector que llevaba años esperando
La funcionaria recordó que desde hace una década no se entregaban créditos específicos para artesanos, pese a que este sector enfrenta altos costos de insumos y escasas opciones de financiamiento formal.
“Esto debe ser el inicio de mejores condiciones para la creación artesanal”, señaló, al insistir en que el reto no es solo entregar apoyos, sino convertirlos en palancas de crecimiento para los talleres locales.
IFAT apuesta por un modelo que fortalezca el autoempleo
Vianey Rodríguez Torres, titular del Instituto para el Fomento de las Artesanías (IFAT), explicó que el objetivo es crear un ecosistema económico que permita a los productores crecer sin endeudamientos injustos ni dependencia de coyunturas políticas. “Queremos que tengan acceso a herramientas y recursos que les permitan mejorar su producción y abrir más oportunidades de venta”, afirmó.

Artesanos ven en el crédito la posibilidad de producir más y mejor
Para artesanos como Adrián Guzmán Valencia, este financiamiento representa algo más que tres mil pesos: una señal de que el oficio que practican por tradición y necesidad comienza a ser valorado como motor económico. “Hace años que no recibíamos algo así. Esto nos ayuda a comprar materia prima y seguir trabajando”, expresó.
Con la reactivación de estos créditos, el sector artesanal tabasqueño obtiene un respiro en medio de un panorama económico desafiante y abre la puerta a que, por primera vez en años, la política pública coloque a los creadores locales en el centro del desarrollo económico y cultural del estado.








