MACUSPANA (CONTRASTE POLÍTICO).-Por años, el avance del sector ganadero en Tabasco se ha medido por la capacidad de adaptación de sus productores: primero frente al clima, luego a los mercados y ahora a la demanda inevitable de modernización. Hoy, la pregunta ya no es si la ganadería debe cambiar, sino qué tan rápido puede hacerlo. Y en ese sentido, la Secretaría de Desarrollo Agropecuario y Pesca (SEDAP) dio un paso que merece mirarse con atención.
La entrega de equipos de ultrasonido de alta precisión en Macuspana no es un acto administrativo más; es un mensaje claro sobre la dirección que el sector necesita: diagnósticos tempranos, decisiones científicas y ciclos productivos más eficientes. En pocas palabras, una ganadería basada en información y no en suposiciones.
La secretaria Luisa del Carmen Cámara Cabrales encabezó esta jornada como quien entiende que el futuro del campo ya no se construye solo con voluntad, sino con tecnología. Su apuesta por fortalecer el programa Crédito Ganadero a la Palabra trasciende la simple entrega de insumos: impulsa un modelo de acompañamiento técnico donde la profesionalización del hato se vuelve una prioridad y no un complemento.

El subsecretario Joaquín Alejandro Ligonio reforzó este mensaje al subrayar algo que a veces se pasa por alto: los técnicos en territorio son la columna vertebral de cualquier política ganadera seria. Darles herramientas modernas, como estos ultrasonidos, es darle al productor mejores diagnósticos, mayor certidumbre y la posibilidad real de planear con visión empresarial.
Tabasco no puede darse el lujo de quedarse atrás en eficiencia reproductiva ni en competitividad. La entrega de estos equipos —sumados a insumos clave para fortalecer las unidades de producción— acerca al estado a estándares que antes eran exclusivos de explotaciones de gran escala. Hoy, están al alcance de productores que necesitan ese impulso para transformar su manera de producir.
No es casual que esta jornada se realizara en Macuspana, tierra ganadera por tradición. Tampoco es casual la presencia del presidente municipal Gaspar Trinidad Falcón y del director pecuario Saddam Nazur Alcocer, porque lo que está ocurriendo es más que una entrega: es la articulación de un esfuerzo institucional donde municipio y estado empujan en la misma dirección.
La modernización del sector pecuario no llegará con discursos, sino con herramientas, capacitación y decisiones públicas basadas en evidencia. Y eso es justamente lo que hoy comienza a verse: una ganadería tabasqueña más equipada, más técnica y más preparada para competir.
Si este es el rumbo, el futuro del campo no solo será más productivo, sino también más justo con quienes lo sostienen todos los días.







