VILLAHERMOSA (CONTRASTE POLÍTICO).-El presidente de la Junta de Coordinación Política (JUCOPO) del Congreso de Tabasco, Jorge Orlando Bracamonte Hernández, quedó exhibido en la parte baja del ranking nacional de líderes legislativos, con apenas 19.3% de conocimiento y 18.5% de aprobación ciudadana, uno de los peores desempeños entre los 32 estados del país.
Los datos colocan a Tabasco en el lugar 22 del ranking nacional, muy lejos de las entidades mejor evaluadas, donde los presidentes de la JUCOPO superan el 38% de aprobación, evidenciando una crisis de liderazgo, visibilidad y legitimidad política en el Congreso local.

El resultado no es menor: menos de dos de cada diez ciudadanos identifican o aprueban la gestión del principal operador legislativo del estado, lo que refleja un Congreso desconectado de la ciudadanía, sin capacidad de generar consenso, respaldo social ni confianza pública.
El contraste es aún más severo si se considera que Morena concentra el 62.5% de las presidencias de JUCOPO a nivel nacional, pero varios de sus representantes —incluido el de Tabasco— se agrupan en los últimos lugares, confirmando que el control institucional no garantiza aceptación ni liderazgo real.
Mientras otros congresos estatales logran posicionar a sus dirigentes como figuras reconocibles y con niveles aceptables de aprobación, en Tabasco la JUCOPO aparece como un órgano opaco, irrelevante para la opinión pública y políticamente debilitado.

El estudio, elaborado por GobernArte S.C., con 885 encuestas por entidad, un nivel de confianza del 95% y un margen de error de hasta 3.7%, midió exclusivamente conocimiento y aprobación ciudadana, indicadores básicos que hoy colocan al Congreso tabasqueño entre los peores evaluados del país.
El ranking confirma lo que ya se percibe en la calle: una JUCOPO sin peso político, sin respaldo ciudadano y sin liderazgo, en un momento clave para la gobernabilidad y la representación democrática en Tabasco.







