Algo falla en la FGET
Roberto Barboza Sosa
Aplaudible, por donde se le atisbe, la acción efectuada por la Fiscalía General del estado de Tabasco, donde en cinco cateos en el mismo número de predios en una zona rural del municipio de Jalapa, confiscaron 34 vehículos.
Esas casas de seguridad ubicadas en la zona rural del municipio de Jalapa, eran operadas por una célula de lo que queda de La Barredora, que aún sigue presente en la entidad. El crimen tiene la característica de reproducirse como hongos.
Sin embargo, este miercoles 4, en algo fallaron esas diligencias e intervención de las autoridades, pues sólo fueron detenidas dos mujeres y confiscada un arma pequeña.
Tabasco está saliendo poco a poco de la asociación gobierno-criminales que reinó en la entidad durante los últimos tres sexenios, pero que al llegar el gobernador Javier May Rodríguez, determinó a cortar de tajo y no tener ningún pacto con la delincuencia.
Con la política cero impunidad, el titular de Ejecutivo Estatal instruyó a realizar la imputación y encarcelamiento de los principales capos que dirigía, quien era a la vez jefe de la policía y líder de La Barredora, Hernán Bermudez Requena.
Aún faltan muchos de quienes participaban en esa trama, tanto políticos, policías y delincuentes comunes. Al parecer, al titular de la FGET, Oscar Tonatiuh Vázquez Landeros, le ha quedado grande la responsabilidad de procurar justicia, investigar y llevar ante los jueces a un gran número de delincuentes.
En su desempeño, Vázquez Landeros también incurre comúnmente en actos de opacidad. Ejemplos sobran. Parece, que el Fiscal va pausado y no le lleva el paso de trabajo al gobernador.
En el resultado de estos cateos, se espera que la FGET ahora si informe a quien pertenecían esos 34 vehículos decomisados o si tienen reporte de robo. ¿Quiénes son los duelos de los cinco predios? ¿Se efectuará los procesos de extinción de dominio?
Sin incurrir en violaciones al debido proceso, Vázquez Landeros debería informar diafanamente a la población sobre las acciones efectuadas en el combate de la delincuencia. También su área de comunicación social cojea de varias partes, en su responsabilidad de informar a la población, pues deja vacíos o lados oscuros en los temas que debe conocer la población. Se debe evitar que la delincuencia se apropie de la opinión pública con las fakes a través de las redes sociales que controla.







