JALAPA (CONTRASTE POLÍTICO).-En medio del calor intenso, el agua de los estanques y el esfuerzo coordinado de un equipo que conoce el oficio, la Granja Acuícola San Vicente emerge como un retrato vivo del crecimiento productivo que comienza a consolidarse en Jalapa.
Y es que entre redes que se arrastran, peces que saltan y jornadas que inician desde temprano, la acuacultura empieza a ganar terreno como una alternativa real para el campo.

Acuacultura en Jalapa: una actividad que se fortalece
En ese escenario, Juan Enrique Orlanzzini Rodríguez no solo administra una granja, sino que ha impulsado un modelo productivo que combina trabajo, organización y visión empresarial, apostando por convertir esta actividad en motor de desarrollo económico para su municipio.
En plena temporada previa a Semana Santa —la más importante para el sector—, la jornada inicia con la cosecha de tilapia. Hombres y mujeres que han encontrado una forma de ganarse la vida en su tierra, son los encargados de pescar las tilapias, las llevan a las piletas y allí el cliente escoge la que se le antoje.
“Ya este es el momento feliz de todo el ciclo… de los 6 o 7 meses de trabajo. Todo el esfuerzo al final termina aquí, en la cosecha”, explica Don Enrique Orlanzini mientras señala que la acuacultura es una lucha noble.
El trabajo no es menor. Cada cosecha implica meses de inversión, riesgos climáticos y organización. La acuacultura, dice, ha enfrentado momentos críticos en los últimos años, especialmente por fenómenos climáticos extremos que afectaron la producción.

Retos climáticos impactan la producción acuícola
“Pasamos una época muy complicada por las altas temperaturas… hubo sequías que golpearon fuerte al sector, pero hoy vemos mejores condiciones y esperamos que regresen los tiempos de bonanza”, señaló.
Más allá de la producción, la granja también representa una red de colaboración comunitaria. En temporadas altas, vecinos, estudiantes y trabajadores que viven en Jalapa se suman a las labores, generando ingresos y fortaleciendo el tejido social en zonas rurales.
“Solo no vamos a ningún lado… aquí se necesita el apoyo de todos, y eso es lo que nos permite sacar adelante el trabajo”, afirma el productor.
Hoy, Juan Enrique Orlanzzini Rodríguez tiene una visión más amplia y su mirada apunta a consolidar una economía basada en el consumo local, donde los productores tengan prioridad en el mercado.

Consumo local de tilapia impulsa la economía de Jalapa
“Invitar a la gente a que consuma tilapia local… apoyar a las granjas de aquí es fortalecer la economía y generar empleo en las comunidades”.
En Jalapa, donde la acuacultura comienza a expandirse, la Granja San Vicente se posiciona como un referente de este crecimiento. Un espacio donde el trabajo diario no solo produce alimento, sino que también construye oportunidades.
Porque al final, entre el agua y la tierra, lo que se cultiva no es solo tilapia: es desarrollo, comunidad y futuro para el campo tabasqueño.







