VILLAHERMOSA (CONTRASTE POLÍTICO).-En la escuela Secundaria Técnica No. 39, ubicada en la colonia Gaviotas Sur Sector San José, la directora Ana María García Payró, que durante años ha estado envuelta en escándalos de corrupción, abuso de autoridad y hasta de nepotismo, ha convertido este plantel en un lugar donde los más fuertes humillan a los más débiles.
Pero eso no es lo más grave, recientemente acusó a un grupo de estudiantes de consumir marihuana en el plantel y, sin hacer una investigación a profundidad, tomó la decisión de expulsarlos. Entre ellos hubo víctimas que, por el simple hecho de no saber defenderse, terminaron expulsados y hoy su futuro es incierto.
Así lo denunció una madre de familia que, confiando en la inocencia de su hijo, le realizó en un laboratorio particular una prueba de antidoping para conocer su culpabilidad o inocencia.
Desmienten a la directora
Los resultados arrojaron que el adolescente dio negativo a cualquier tipo de droga; es decir, en ningún momento consumió marihuana, como lo señaló la directora ante todo el plantel, manchando la reputación de este menor de edad.
Otras madres de familia que hoy tienen a sus hijos expulsados también acusaron que sus menores salieron negativos a las pruebas de dopaje, por lo que todo se trató de un invento de la directora Ana María García Payró, en el que humilló, denigró y vulneró los derechos de los menores de edad.
Denunciaron que en estos últimos años la docente ha mostrado una actitud racista y clasista dentro del plantel, humillando a todo aquel que tiene apariencia humilde o que es de color, e incluso quienes ya no soportaron el acoso terminaron por cambiarse de escuela a mitad del curso.
Directora presume ser cercana a la titular de la SETAB
Por temor a represalias contra sus hijos, los padres decidieron omitir su nombre, pero acusaron que la directora Ana María García Payró presume estar protegida por la actual secretaria de Educación de Tabasco (SETAB), Patricia Iparrea Sánchez, y por esa razón ha convertido este plantel en un lugar donde impone su autoritarismo.

A los más débiles y a quienes ve con posibilidades de no defenderse los obliga a cargar con los gastos del plantel; por ejemplo, a uno lo amenazó con truncarle su formación si no compraba una puerta que ya estaba apolillada y pronto se caería.
A otro menor lo intimidó para que comprara una silla que ya se encontraba en mal estado y ahora, recientemente, asustó a un grupo de jóvenes con ponerlos a disposición de la Guardia Nacional por posible consumo de drogas, algo que hasta el día de hoy no ha sido comprobado ni siquiera investigado.
Un historial de controversias
La actual directora de la Técnica 39 ha estado involucrada anteriormente en diversos conflictos escolares. En 2016, cuando se desempeñaba como directora de la Secundaria Técnica No. 49, padres de familia realizaron manifestaciones para exigir transparencia en el manejo de recursos escolares y solicitaron la intervención de las autoridades educativas.
Al parecer se gastaba los recursos que le pertenecían a los proyectos de mejoramiento del plantel; sin avisarles a la mesa directiva, la docente se embolsaba el dinero y nunca lo reportaba.
Técnica 9: exigieron su destitución
Dos años después, en 2018, docentes, trabajadores administrativos y padres de familia de la Secundaria Técnica No. 9 solicitaron su destitución. Los inconformes la acusaron de presunto hostigamiento laboral, abuso de autoridad y trato prepotente.
Durante la pandemia, García Payró también fue objeto de críticas en redes sociales tras la difusión de un video donde se le vio lavando ropa durante una sesión de consejo técnico con funcionarios de la Secretaría de Educación de Tabasco y compañeros maestros.

Exigen respuesta de las autoridades
Ante las recientes denuncias, padres de familia piden la intervención de la SETAB para revisar los procedimientos aplicados en la Técnica 39 y determinar si existieron violaciones a los derechos de los estudiantes.
También solicitan una investigación imparcial que permita esclarecer los hechos, revisar los expedientes de los alumnos involucrados y garantizar que ninguna decisión disciplinaria se haya tomado sin sustento suficiente.







