PARAÍSO (CONTRASTE POLÍTICO).-Hay políticos cuya historia comienza cuando aparecen por primera vez en una boleta. La de Bety Milland empezó mucho antes. En Paraíso, entre empresas, turismo y actividades sociales, la hoy diputada federal fue construyendo una trayectoria profesional que con los años la llevaría primero al Congreso de Tabasco y después a la Cámara de Diputados.
Licenciada en Administración de Empresas por la Universidad Olmeca y con una maestría en Administración y Políticas Públicas, Milland Pérez desarrolló durante años su actividad profesional en el sector privado. Su experiencia estuvo ligada principalmente a la actividad turística y empresarial, un terreno que posteriormente volvería a encontrar desde la política.

Desde 2001 estuvo vinculada a la administración de una empresa turística en Paraíso y, entre 2016 y 2018, encabezó la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles de Tabasco. También participó en organismos relacionados con el turismo, la educación y actividades sociales, antes de dar el salto a la vida pública.
El salto a la política
En 2018 llegó al Congreso de Tabasco como diputada local por Morena. Lo que siguió fue una etapa de crecimiento político que la llevó a coordinar a su bancada y posteriormente a ocupar la presidencia de la Junta de Coordinación Política, una de las posiciones de mayor responsabilidad dentro del Poder Legislativo estatal.
No se trató solamente de ocupar una curul. Desde ese espacio tuvo que participar en la conducción de la agenda legislativa y en la negociación política con las distintas fuerzas representadas en el Congreso.

Para entonces, su perfil ya reunía dos mundos que pocas veces aparecen juntos en una misma trayectoria: la experiencia de la iniciativa privada y la responsabilidad de la función pública.
Paraíso, el lugar donde su carrera volvió a encontrarse con la política
Su relación con Paraíso ha sido una constante. Ahí desarrolló buena parte de su actividad empresarial, ahí construyó vínculos con el sector turístico y también ahí buscó posteriormente convertirse en presidenta municipal.
En 2021 compitió por la alcaldía, pero no obtuvo el triunfo. La historia, sin embargo, no terminó ahí.
En 2024 volvió a las urnas y consiguió la diputación federal por el Distrito 5, con cabecera en Paraíso. Desde entonces forma parte de la LXVI Legislatura y ocupa la secretaría de la Comisión de Turismo, además de participar en las comisiones de Infraestructura y de Recursos Hidráulicos, Agua Potable y Saneamiento.

Una historia que también se cuenta fuera de la política
Detrás de la legisladora hay también una faceta social que suele pasar desapercibida entre tantos cargos y elecciones. Bety Milland ha participado en organizaciones empresariales, educativas y sociales, y aparece como fundadora de la asociación “Te Regalo del Alma una Sonrisa”, enfocada en actividades de apoyo social.

Esa combinación ayuda a entender el perfil que ha construido con el paso del tiempo: no solamente el de una legisladora que llegó a San Lázaro, sino el de una mujer que primero desarrolló una profesión, después asumió responsabilidades dentro del sector empresarial y finalmente trasladó esa experiencia al servicio público.
La historia de Bety Milland puede resumirse en algo más que una lista de cargos: una carrera que comenzó en Paraíso, pasó por la iniciativa privada, encontró después un espacio en la política y terminó llevándola hasta San Lázaro, una posición desde donde ayuda a sus paisanos y a su gente de Tabasco.








