VILLAHERMOSA (CONTRASTE POLÍTICO).-Los Olmecas de Tabasco ya sienten el calor de su gente antes de volver al diamante. A unas horas del tercer juego de la Serie del Rey, jugadores y cuerpo técnico se encontraron con cientos de aficionados en las instalaciones de Televisión Tabasqueña (TVT), donde la pelota, las fotografías y los autógrafos fueron el pretexto para compartir el momento que vive el equipo.
Familias completas llegaron con jerseys, gorras, pelotas, guantes y bates para buscar la firma de sus ídolos. El ambiente fue distinto al de un juego, pero la ilusión era la misma: acompañar a unos Olmecas que están a un paso de seguir haciendo historia y que ahora necesitan que el llamado “Infierno Verde” vuelva a pesar desde las tribunas.

La convivencia, impulsada por el Gobierno del Pueblo, permitió que los peloteros recibieran de cerca el respaldo que los ha acompañado durante una temporada que terminó llevándolos hasta la serie por el campeonato.
Un equipo que aprendió a jugar como familia
Dentro del vestidor, la palabra que más se repite es unidad. Alan Espinoza lo resumió al señalar que “el equipo se ha convertido en una familia”, una conexión que, de acuerdo con el receptor, ha sido fundamental para superar los momentos complicados y mantenerse en la pelea.
Jeremy Rhoades también reconoció el papel que ha tenido la afición durante la campaña. El lanzador destacó que el respaldo de los tabasqueños ha hecho de esta una de sus temporadas favoritas y que esa energía termina trasladándose al terreno cuando llega la hora de jugar.

El manager Luis Carlos Rivera recordó que el equipo conocía su capacidad desde el inicio, aunque el camino no fue sencillo. Después de un comienzo complicado, los Olmecas encontraron la forma de pelear los primeros puestos de la Zona Sur y avanzar hasta la final.
“Trabajamos para dar esta satisfacción a Tabasco”, afirmó Rivera ante los aficionados, en un mensaje que resume el objetivo que persigue el grupo desde que comenzó esta aventura.
Todos tienen un papel en la batalla
La fórmula de los Olmecas también pasa por entender que no todos tienen que ser protagonistas de la misma manera. Fernando Salas, quien suma seis años dentro de la organización, destacó que cualquier función queda en segundo plano cuando se trata de ayudar al equipo a ganar.
Daniel Camarena aseguró estar preparado para responder cuando le toque subir al montículo, mientras que Martín “Jimmy” Cordero destacó que la unión dentro del grupo ha sido una de las claves para llegar hasta la Serie del Rey.
Héctor Velázquez, coach de pitcheo, también habló de la comunicación y la confianza que se han construido durante la temporada y los playoffs. Para los jugadores, ese ambiente interno es parte de lo que ahora quieren trasladar al terreno cuando enfrenten nuevamente a Tijuana.
Tabasco quiere hacer sentir su casa
Entre los asistentes también quedó claro que la afición quiere jugar su propio partido. Para Roberto Pérez, coach yucateco con 45 años en el beisbol profesional, pocas veces ha visto una conexión como la que actualmente existe entre los Olmecas y los tabasqueños.
El equipo reúne peloteros de diferentes lugares, pero cuando salen al terreno todos defienden la misma camiseta y persiguen un solo objetivo: levantar el campeonato.
“Esto es histórico: la pasión que viven los tabasqueños por este equipo”, expresó Pérez al hablar del respaldo que ha recibido el club durante esta temporada.
El encuentro terminó con un recuerdo que quedará ligado a esta campaña. Los jugadores y el cuerpo técnico firmaron el cuadro elaborado por el artista tabasqueño José Hernández, donde dejaron también su pronóstico y el deseo de conquistar el segundo campeonato de los Olmecas en la Liga Mexicana de Beisbol.
Ahora se acabaron los autógrafos y las fotografías. La pelota vuelve al terreno y el tercer juego de la Serie del Rey está a la vuelta de la esquina. Los Olmecas pondrán el brazo; Tabasco pondrá la voz. El objetivo de ambos es el mismo: empujar hasta el último out por la corona.







