VILLAHERMOSA (CONTRASTE POLÍTICO).-Hay alcaldes que creen que gobernar significa tener el mismo color político que el gobernador. Y hay otros que entendieron algo mucho más sencillo: el partido puede servir para ganar una elección, pero no para pavimentar una calle, rehabilitar un camino o llevar agua a una comunidad.
En Jalapa, esa diferencia volverá a quedar sobre la mesa este sábado, cuando Javier May regrese al municipio para encabezar una nueva jornada y realizar anuncios importantes para la zona. La visita del gobernador no es menor: llega a un municipio gobernado por el PT, donde la relación política no se ha convertido en una disputa partidista, sino en una ruta de gestión.

Más de 130 millones para Jalapa
El dato más contundente lo dio recientemente el propio Gobierno de Tabasco: más de 130 millones de pesos han sido invertidos en Jalapa en acciones de infraestructura que incluyen caminos, equipamiento urbano, pavimentación de calles, alumbrado, drenaje y agua potable.
Dentro de esa inversión hay proyectos concretos. La rehabilitación del camino Jalapa-Castañal, en el tramo Jalapa-Pochitocal, representa más de 17 millones de pesos y beneficia a más de 4 mil habitantes, con trabajos de terracería y pavimento asfáltico para mejorar la comunicación entre comunidades.

A esto se suman los más de 45 millones de pesos anunciados para el mejoramiento de caminos durante una audiencia pública en Francisco J. Santamaría. De ese monto, más de 34 millones corresponden a la rehabilitación de 24 kilómetros de carretera, además de trabajos en los tramos Jalapa-Castañal y Jalapa-Pochitocal.
Obras que nacieron de las audiencias
Hay otro dato que resulta relevante. En Víctor Fernández Manero segunda sección, el Gobierno estatal ejecutó una obra de 11 millones 418 mil 571 pesos, que contempló 886 metros lineales de calles pavimentadas, mil 880 metros de banquetas y guarniciones, además de drenaje, agua potable y señalización.
La obra benefició a 809 habitantes y generó 49 empleos directos, y lo mejor de todo fue que este proyecto nació en una de las primeras audiencias públicas de Javier May en Jalapa, realizada en el poblado Astapa.

En Aquiles Serdán primera sección, otra obra de pavimentación con concreto hidráulico representó 4 millones 651 mil 480 pesos y benefició a alrededor de mil 600 habitantes. El Gobierno estatal señaló que el proyecto fue resultado de la coordinación con el Ayuntamiento para planear las obras y atender los rezagos existentes en las comunidades.
En el ejido Emiliano Zapata, además, se reportó una inversión estatal de 11.6 millones de pesos para pavimentación con concreto hidráulico, guarniciones, banquetas, alumbrado público y trabajos de alcantarillado. Mientras que en el poblado Progreso se destinaron 5 millones 404 mil 476 pesos para pavimentar con concreto hidráulico la calle “Kínder”.
La relación con May también cuenta
El Dr. Manuelito a como lo conocen en Jalapa es del PT y Javier May de Morena, aunque pertenecen a partidos distintos, llegaron al poder dentro de una misma coalición electoral, pero esa diferencia en ningún momento ha impedido que ambos aparezcan juntos en recorridos, supervisiones de obras y jornadas de atención en Jalapa.
Jalapa no ha sido dejado solo
Porque si algo muestran los números es que Jalapa no ha quedado fuera de la agenda estatal. Hay más de 130 millones de pesos reportados en infraestructura, proyectos carreteros por más de 45 millones, una rehabilitación de 24 kilómetros de carretera, obras de pavimentación, agua, drenaje y alumbrado, además de gestiones ante Pemex y CFE.

En otros municipios, la diferencia de partido puede convertirse en argumento para explicar por qué no llegan los recursos o por qué no existe coordinación. En Jalapa, Manuelito parece haber elegido una ruta distinta: gestionar antes que confrontar.
Porque al ciudadano no le importa demasiado si el alcalde es del PT y el gobernador de Morena cuando necesita agua, un camino transitable, alumbrado o una calle pavimentada. Lo que espera es que alguien consiga la solución y que las instituciones trabajen juntas para hacerla realidad.
Porque al final, el color partidista sirve para ganar elecciones; la gestión sirve para gobernar.
Y en Jalapa, hasta ahora, Manuelito parece haber entendido la diferencia.







