VILLAHERMOSA (CONTRASTE POLÍTICO).-Alamilla Sport & Fitness es una cadena de gimnasios que opera en la clandestinidad, no sólo maltrata y hostiga a sus empleados sino también ha evadido impuestos y actualmente no se encuentra dada de alta en el Registro Publico del Comercio sitio del Gobierno de México en el que deben registrarse todo aquel que cuenta con una empresa.
Alamilla Sport & Fitness presume tener un sitio web pero es falso, al intentar ingresar, el buscador indica que no existe la dirección, sólo dispone de una plataforma en la red social Facebook en donde se promociona por medio de fotografías de sus clientes.

Recientemente esta empresa que opera en la clandestinidad se vio envuelta en un escándalo, por despedir a una decena de trabajadores que se negaron a asistir al funeral del suegro de Jaime Gallegos responsable de la sucursal que se tiene en el municipio de Comalcalco.
Ahora este gimnasio busca nuevos empleados para someterlos a su maltrato y negligencia con la que acostumbra a trabajar para ganar más a costa de la evasión de impuestos.
A través de redes sociales se difundieron capturas de pantallas donde Jaime Gallegos gira la instrucción “apreciables todos, lamento informarles el fallecimiento de mi suegro Don Kike alas 12:57 am del día de ayer, en breve se les notificará vía perlita donde se hará su velación para que el que guste acompañar a la familia”.

En segundo mensaje difundido en el grupo de trabajo, indica “Perlita, se cerrarán los gym para la misa de la tarde y el que guste ir de empleados se les espera”. Los mensajes en el grupo provocaron que los empleados enviaran sus condolencias por mensajes e incluso hubo quienes se comprometieron a no abandonar el cuerpo hasta el último día.
En otra captura de pantalla se lee el enojo de Jaime Gallegos aquien llaman Jefe, “A los que no fueron tienen dos opciones: 1.-Trabajar en domingo. 2.- Descuento de su día. Me avisan mañana. De mi parte que cabrones son, se les dio el día para que estuvieran”.
Dentro del mismo grupo un joven de nombre Alfedo ofrece disculpa y justifica su ausencia, diciendo que estuvo celebrando el cumpleaño a su papá, pues antes del difunto Don Kike tuvo padre.
Alfredo fue el primer entrenador de Alamilla Sport & Fitness que fue despedido por no ir a llorar a Don Kike a su entierro, junto a el se fueron otros empleados que por diversas razones no fueron.
Hoy estos empleados buscan ayuda con la Secretaría del Trabajo y Prevención Social, pues acusan que no se vale ser despedidos por no querer ir a llorar a un difunto que ni si quiera conocian.







