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Registra deficiencias millonaria obra de protección del río Samaria en Ejido Colima, Cunduacán

Con costo de 27 millones de pesos, la recién inaugurada protección marginal empezó a derrumbarse

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EJIDO COLIMA (CONTRASTE POLÍTICO).–Aunque tras una década de gestiones burocráticas ante la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), finalmente se construyó la obra de protección para evitar que el río Samaria continuará “devorando” a esta comunidad del municipio de Cunduacán, pero al parecer a esa defensa hidráulica se edificó con irregularidades, pues se ya empezó a derrumbar.

Recientemente, fue inaugurada la Protección Marginal, en una longitud aproximada de 220 metros, a base de bolsa de cimbra textil rellenas de mortero, en la margen derecha del río Samaria, que supuestamente tuvo una inversión de 27 millones de pesos.

Los pobladores desconocen qué empresa constructora realizó esos trabajos y si existe fianza de garantía contra los vicios ocultos y deficiencias constructivas, a fin de que la Conagua la obligue a realizar las reparaciones.

La erosión fluvial se “comió” seis casas, un campo de futbol, parte de una calle, postes de la CFE, patios, arboles frutales y la tranquilidad de la comunidad, que temía perder su patrimonio y vivir en constante incertidumbre de que en cualquier día se los llevara el río Samaria. A las seis familias damnificadas no se les otorgó apoyos para obtener nuevas viviendas y algunos viven “arrimados” con vecinos.

La nueva de protección marginal ya presenta deficiencias pues casi una hilera de bolsas de cimbra textil rellenas de mortero ya se las devoró el afluente y otra parte más se desprendió e inclinó, que podría acabar con el mismo destino: el fondo del Samaria.

Vecinos de Ejido Colima y dirigentes del Comité de Derechos Humanos de Tabasco (CODEHUTAB), ofrecieron una conferencia de prensa y recorrido por la obra, donde relataron los  diez años de gestiones – que incluyó viajes constantes para tocar puertas y rogar por la obra de protección-, al mundo de la burocracia oficial.

La comunidad del ejido Colima, del municipio de Cunduacán,  está conformada por alrededor de 40 familias campesinas, con una población de alrededor de 200 habitantes que se dedican al cultivo de la tierra y la cría de aves de corral. Está ubicada en la margen derecha del caudaloso río Samaria, cuyo caudal oscila constantemente, pues depende del cambio de turbinación de las aguas que bajan de las presas del Alto Grijalva.

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El largo peregrinar por las oficinas públicas El 11 de mayo de 2015, de un grupo de 14 habitantes del ejido Colima y el acompañamiento del Comité de Derechos Humanos de Tabasco, A.C. (CODEHUTAB) , inició un 11 de mayo del 2015, con capacitación y organización “para buscar una solución a las problemáticas que viviamos derivadas de las inundaciones que habíamos padecido año con año y que habían impactado nuestras viviendas y cultivos”, narró el vecino del poblado, Luis Osorio.

“10 años de lucha de mujeres y hombres incansables, que lamentablemente tuvimos que presenciar el derrumbe de 6 viviendas y con el miedo de que la cifra aumentara. La comunidad atravesó varios obstáculos debido a la burocracia y la mentira que desgraciadamente sigue caracterizando a las instituciones de gobierno. Sin embargo, los pobladores del ejido logramos mantenernos en pie de lucha. Finalmente se le hizo justicia al ejido Colima, poblado marginado a tan escasos kilómetros de la Ciudad de Villahermosa y de Cunduacán”.

El primer acuerdo tomado fue luchar por la contención del derrumbe del río frente al poblado, el cual para entonces ya amenazaba las primeras viviendas; y en segundo lugar, por el gravado del camino vecinal que estaba en pésimas condiciones, y que a diez años de su gestión continuaba en las mismas condiciones.

A finales del año 2015, un grupo de mujeres y hombres del ejido Colima y el Codehutab asistieron por primera vez a las oficinas de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) en Villahermosa, para poner en conocimiento a la dependencia el problema que estaban viviendo con el derrumbe del río frente al poblado, y solicitar una obra que solucionara el problema.

Después de dar este primer paso, en los meses de enero y julio de 2016 y enero de 2017, los funcionarios de Conagua se limitaron a realizar recorridos sin llegar a ninguna solución, pues la respuesta siempre fue que “no contaban con recursos”, pero que harían las gestiones correspondientes para la aprobación de estos.

 

 

 

 

 

El 6 de noviembre de 2018, la comunidad del Ejido Colima y el Codehutab, entregaron un escrito dirigido al Ing. Alfonso Vilchis Rivera, quien fungía como subdirector de Obras de Protección e Ingeniería de Ríos de la CONAGUA en Tabasco, esperando que se retomara la gestión para contener el derrumbe que, en ese entonces, amenazaba con llevarse las primeras viviendas, y el miedo crecía ante la inminente llegada de la temporada de ciclones y huracanes; la respuesta a dicho escrito fue nula.

El 29 de enero de 2019, enviaron un escrito a la Dra. Blanca Jiménez Cisneros, directora general de la CONAGUA, pidiendo su intervención para la reparación del derrumbe; de igual manera, no hubo respuesta favorable.

El 19 de julio de 2019, en una audiencia celebrada entre funcionarios de la CONAGUA, representantes de la comunidad del ejido Colima y el Codehutab, la dependencia prometió que en pocos días la Conagua México enviarían un paquete de obras de Tabasco a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público en la que se incluiría la obra del ejido Colima, y que en octubre habría información al respecto y comenzar la obra en 2020.

“Sin embargo, esto fue solo una más de las mentiras en el caso, pues no hubo tales recursos para la obra. Mientras tanto en ese lapso de tiempo, ocurrió el primer derrumbe de una vivienda perteneciente a un habitante de la tercera edad”.

El 28 de septiembre de 2021, el Ing. Enedino Mendoza Facundo, encargado de la subdirección de Obras de Protección e Ingeniería de Ríos, respondió mediante un oficio dirigido a la comunidad de Colima que la CONAGUA realizaba un proyecto denominado “Estudio y Proyecto para la Protección Marginal en Ambas Márgenes del Río Samaria entre el Puente Samaria 1 y el Puente Samaria Vía Corta en el Municipio de Cunduacán, sin embargo no se le dio seguimiento y todo quedó en proyecto.

El 1 de marzo de 2022, en una audiencia celebrada con el entonces director de la CONAGUA en Tabasco, Ing. Felipe Irineo Pérez, el grupo de representantes de nuestra comunidad del ejido Colima y el Codehutab, el funcionario indicó que la obra de contención para el río daría comienzo ese mismo año y que se estaba a la espera de los recursos para comenzar los trabajos. Nuestra comunidad en esa reunión hizo énfasis en la urgencia de iniciar la obra, pues el derrumbe ya se había llevado dos viviendas y otras más estaban en un riesgo inmediato.

Ante la situación de manipulación del caso, los pobladores del ejido Colima tomaron la decisión de enviar un escrito dirigido al entonces presidente de la república, Andrés Manuel López Obrador, exponiendo los antecedentes del caso y la situación a la que estaban enfrentando con la CONAGUA y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público para la liberación de los recursos para la obra.

El  escrito fue recibido en la oficina de Atención Ciudadana de Palacio Nacional, no por el presidente, la cual lo turnó a la Secretaría de Hacienda. El 28 de junio de 2022, se recibe oficio de la SHCP, en donde informa que la liberación de los recursos no era competencia de la Secretaría de Hacienda, sino de la SEMARNAT.

Adicionalmente, en este mismo 2022, se realizaron cuatro preguntas dirigidas a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público a través de la Plataforma Nacional de Transparencia, donde se les cuestionó sobre las gestiones que ha realizado la CONAGUA para la liberación de los recursos para la obra de protección del poblado Colima. Al respecto, la dependencia respondió que no localizaron ninguna solicitud por parte de la CONAGUA para la ejecución del proyecto ejecutivo. “Lo que quiere decir que todo eran mentira de los funcionarios de Conagua para distraernos”.

Sin embargo, la lucha sigue en la CONAGUA Tabasco. El 3 de noviembre de 2022, el Lic. Francisco Zebadúa Alva, entonces director de la CONAGUA en Tabasco, sostuvo una audiencia con los representantes de la comunidad del ejido Colima, declarando que ya estaba contemplada la primera etapa de la obra, con una inversión de 26 millones de pesos que serían tomados del Proyecto Hidrológico Para Proteger a la Población de Inundaciones (PROHTAB), contando con la autorización de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, y esperando comenzar la obra entre abril y mayo del siguiente año.

El 8 de marzo de 2023, se sostuvo comunicación vía telefónica con el Ing. Gerónimo Cortinas, de las Oficinas Centrales de CONAGUA en México, en la cual el funcionario informó que solo estaban esperando la liberación de 27 millones 290 mil pesos por parte de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público para la primera etapa del proyecto. El día 13 de junio este mismo funcionario manifestó que hubo un retraso con la liberación de los recursos. Finalmente el 27 de julio de 2023 el funcionario terminó por informar que la Secretaría de Hacienda rechazó el presupuesto solicitado.

Ante el hartazgo de haber pasado casi 8 años en los que el río seguía devorando las viviendas, el 30 de agosto de 2023, un grupo de mujeres y hombres de la comunidad del ejido Colima se manifestaron en la explanada de la delegación local de la Secretaría de Gobernación en Villahermosa, logrando ser atendidos por el entonces encargado, Ing. Armando Aurelio Chávez Rivera, quien les prometió que entablaría comunicación con la CONAGUA para conocer la actuación en el caso.

Ese mismo día, se entregó una queja ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) contra la CONAGUA y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, exigiendo que ambas dependencias se hicieran responsables y que se emitieran medidas cautelares para evitar un mayor daño en la comunidad; a la cual se le asignó el número de folio 2023/102794. El 9 de octubre de ese 2023, la CNDH emitió el oficio No. 069158, dirigido a la señora Martina García Hernández, donde se informa que la queja presentada el 30 de agosto de 2023 fue admitida, con el folio de expediente CNDH/6/2023, indicando que se iniciarán de inmediato las investigaciones y trámites correspondientes. Lo cual no sucedió.

En el mes de junio de 2023 llega como delegado a la CONAGUA el Ing. Luis Antonio Cabrera, en sustitución del Ing. Francisco Zebadúa Alva. Inmediatamente a su toma de posesión, los representantes de nuestra comunidad y el Codehutab solicitamos una audiencia para hablar del caso Colima. En esa entrevista se comprometió a investigar sobre la obra del ejido Colima, ver que avances tenía.

Posteriormente en otra reunión con los representantes del ejido Colima y el Codehutab, informó que en los archivos de Conagua no se encontró ninguna solicitud de recursos para la obra del ejido Colima. Lo que demostró que 8 años los directores anteriores de Conagua estuvieron engañando a la comunidad con un supuesto avance en la gestión.

En esa reunión, el Ing. Luis Antonio Cabrera le pidió a los representantes de nuestra comunidad del Ejido Colima le presentaran de nuevo la solicitud de la obra, la cual él se comprometió a presentarla a Conagua México para el trámite de los recursos ante Hacienda. Fueron muchas reuniones con el Ing. Luis Antonio Cabrera, el cual en todo momento se portó muy atento e interesado en el caso.

El 28 de enero de 2025, en otra reunión con el Ing. Luis Antonio Cabrera, informó a los representantes de la comunidad el Ejido Colima y al Codehutab, que la Conuagua tenía autorizados los recursos para las obras de protección en Tabasco y que Colima era un caso prioritario en su realización, que para el mes de marzo se licitaría la obra y una vez cumplida la licitación se comenzarían los trabajos; que la obra tendría un costo de 27 millones de pesos.

Finalmente, el 31 de julio pasado se dio el banderazo de arranque de la obra para la contención del derrumbe de la margen derecha del río Samaria. Evento donde estuvo presente la presidenta municipal de Cunduacán y la diputada local, las cuales se coronaron con la hechura de la obra.

Ese discurso discurso no agradó a la comunidad ni al Codehutab, pues en esta lucha de diez años en ningún momento se recibió apoyo de ninguna autoridad estatal, federal o municipal. Fue una lucha permanente de nuestra comunidad frente a Conagua. Si al caso al que se le tiene que reconocer y agradecer el que esta obra se realizara, es al Ing. Luis Antonio Cabrera que cumplió con su palabra empeñada con el pueblo de Colima. Y también El agradecimiento al Codehutab por el acompañamiento que siempre estuvieron firmes.

 

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