JALAPA (CONTRASTE POLÍTICO).-La madrugada volvió a ser interrumpida en Jalapa. El estruendo de los mechones de Pemex, utilizados para desfogar gas en pozos petroleros de la zona de Los Agaves, provocó que decenas de familias no pudieran dormir y reavivó el enojo social contra la empresa productiva del Estado, a la que acusan de ignorar las afectaciones a la población.
Desde las primeras horas de este jueves, habitantes comenzaron a manifestarse en redes sociales para denunciar el ruido ensordecedor, vibraciones en techos y paredes, así como temor por una posible explosión o daños a la salud derivados de la contaminación del aire.
“Las láminas vibraban muy fuerte”, relató Vidal Isela, vecina de la zona de Mérida y Guarumo, mientras que Mia Torrez, habitante de Los Chipilinares, afirmó que el ruido “se escucha feo” y no permite el descanso. En las Rancherías como Lomas de Vidal, San Miguel, Chipilinar y Chichonal, los reportes coinciden: el estruendo es constante y cada vez más intenso.
“No podemos vivir así”
La molestia no se limita al ruido. Vecinos advierten que el problema va más allá del insomnio, pues temen que la contaminación provoque enfermedades y problemas, pues hoy ya hay afectaciones en el campo.
La señora María Lola expresó “Ya no aguantamos ese ruido. ¿Será que no hay alguien que haga algo para callar ese bendito ruido? Vamos a acabar locos”.
Un problema recurrente, no aislado
Las quejas contra Pemex en Jalapa no son nuevas. En años recientes, comunidades del municipio y de otras zonas petroleras de Tabasco han denunciado quema excesiva de gas, emisiones contaminantes, afectaciones ambientales y daños estructurales en viviendas, sin que hasta ahora exista una solución de fondo.
Incluso, habitantes recuerdan que autoridades habían prometido reducir o suspender el encendido de los mechones. “El presidente dijo que ya no lo iban a encender más, pero aquí seguimos”, reclamó Martha Hernández, una de las afectadas que vive en el Ejido Emiliano Zapata.







