HUIMANGUILLO (CONTRASTE POLÍTICO).-Vestida de blanco y con una sonrisa que no podía ocultar, Ana Ruth González cruzó el patio de la Escuela Primaria Coronel Gregorio Méndez Magaña tomada del brazo de Nahúm, su compañero de vida. Él, atento, cuidaba que la cola del vestido no se enredara mientras detrás caminaban sus dos pequeños hijos, testigos de un momento esperado durante años.
Era 14 de febrero y, en pleno Día del Amor y la Amistad, 45 parejas sellaron su unión en una boda colectiva celebrada durante la Jornada de Atención en el poblado de Mecatepec.
Mientras en los alrededores cientos de ciudadanos realizaban trámites y acudían a audiencias públicas, en el patio escolar se respiraba un ambiente distinto: flores, vestidos blancos, guayaberas planchadas y nervios compartidos.

“Estamos muy felices. Decidimos casarnos para fortalecer nuestro futuro. Ya tenemos casi seis años viviendo juntos”, contó Ana Ruth antes de subir al escenario donde las parejas se tomaron la fotografía del recuerdo.
El “sí” que retumbó en el patio
Sentados en el lugar donde habitualmente se realizan los honores a la bandera, los novios recibieron la Cartilla de Derechos de las Mujeres, que Ana Ruth hojeó con atención mientras esperaban el inicio de la ceremonia.
A las nueve y media de la mañana, el Oficial Número Uno del Registro Civil, Ovidio Oliver Canul Caamal, pidió a las parejas ponerse de pie. En el escenario principal, cuatro parejas —entre ellas Ana y Nahúm— escucharon la pregunta solemne:
“¿Es su voluntad contraer matrimonio civil bajo el régimen de sociedad conyugal?”
El primer “sí” fue tímido. El segundo retumbó en el patio y arrancó aplausos.
“Los declaro unidos en legítimo matrimonio”, sentenció el juez.
Ana y Nahúm se fundieron en un abrazo que resumía años de esfuerzo, retos compartidos y sueños por delante.
Un beneficio para las familias
Tras la ceremonia, los recién casados recibieron felicitaciones y compartieron pastel con sus familiares. Para muchas parejas, la boda colectiva representó la oportunidad de formalizar su unión sin enfrentar los costos de un trámite individual.
“Estas bodas benefician mucho a la población, porque hacerlo por separado es caro. Le damos las gracias al señor Gobernador y a la presidenta municipal por hacerlo posible”, expresó la pareja mientras celebraban.
En Mecatepec, el amor no sólo se celebró: se registró oficialmente. Y 45 historias comenzaron una nueva etapa con acta en mano y esperanza renovada.







