JONUTA (CONTRASTE POLÍTICO).-La administración municipal encabezada por María Soledad Villamayor Notario enfrenta uno de sus momentos más críticos, tras el paro laboral de policías municipales que denuncian abandono, falta de equipo y condiciones precarias para garantizar la seguridad de la población.
Los elementos tomaron instalaciones del ayuntamiento luego de semanas sin respuesta a sus demandas, evidenciando una crisis operativa en seguridad pública que, según los propios uniformados, deja a Jonuta en una situación de vulnerabilidad.

Seguridad colapsada: “somos policías de a pie”
De acuerdo con los testimonios, la corporación opera con recursos mínimos: una camioneta, un vehículo sedán y dos motocicletas, mientras que 11 patrullas permanecen inservibles por falta de mantenimiento.
“Somos policías de a pie, no tenemos capacidad para atender el llamado de la población”, denunciaron.
Además, señalaron que utilizan uniformes heredados de administraciones anteriores, lo que —afirman— afecta incluso la percepción de autoridad.
“Damos lástima”, expresaron.
Exigen diálogo y revisión de recursos
Ante la falta de respuesta municipal, los policías solicitaron la instalación de una mesa de trabajo con el Gobierno estatal y la alcaldesa, así como la intervención del Congreso local.

Entre sus exigencias destacan:
- Homologación salarial
- Dotación de equipo y uniformes
- Mantenimiento de unidades
- Revisión del uso de recursos públicos
Los elementos pidieron investigar el destino de más de 33.8 millones de pesos del FORTAMUN, destinados anualmente a seguridad pública.
Antecedentes de tensión política
El conflicto actual revive un contexto previo marcado por fracturas internas en el cabildo, desde la etapa en que Villamayor Notario se desempeñó como síndico, periodo en el que se documentaron crisis políticas y señalamientos administrativos, sin resoluciones judiciales concluyentes.
Este entorno refuerza la percepción de una administración que enfrenta dificultades para procesar conflictos institucionales, ahora reflejadas en un área clave como la seguridad.
Un problema estructural con costo político
Aunque parte de la crisis responde a problemas estructurales del municipio, la falta de respuesta oportuna ha escalado el conflicto, trasladándolo del ámbito administrativo al terreno político y social.
El paro policial no solo exhibe deficiencias operativas, sino que también abre cuestionamientos sobre la capacidad de gestión y atención de demandas internas en el gobierno municipal.







