VILLAHERMOSA (CONTRASTE POLÍTICO).-Tener una casa adecuada era un sueño prácticamente imposible para muchas familias tabasqueñas de bajos recursos, pero el Gobierno del Pueblo está cambiando esa realidad mediante el programa «Viviendas para el Bienestar, Construyendo Esperanzas». Doña María del Carmen García Santes, habitantes de la ranchería Pablo L. Sidar de Centro, da testimonio de ello, al ser una de las 65 beneficiarias que en días pasados recibió de manos del Gobernador Javier May Rodríguez, las llaves de su nuevo hogar.
“Vivía en una casita que no era la vivienda digna que hoy habitaré. Era de piso de tierra, se humedecía porque estaba construida de pura lámina. Trabajamos todos los días para salir adelante. Yo salgo a vender productos de limpieza, pero no nos alcanzaba para mejor nuestra casita. Esto que está haciendo el Gobierno es grande, al ayudar a las personas que más lo necesitamos”, apuntó la mujer de baja estatura quien cuenta con el trastorno acondroplasia.
La meta es construir y entregar este año 328 casas para igual número de familias de Centro, subrayó el mandatario estatal ante familias de diversas comunidades de este municipio. El Gobierno del Pueblo a través del Instituto de la Vivienda de Tabasco (Invitab) ha entregado, en menos de dos años y con recursos propios, tres mil 312 viviendas del Bienestar a familias que antes vivían en condiciones deplorables.

Según datos del INEGI del año 2020, en Tabasco, el 3.4% de las 669 mil 303 casas que hay en el estado, tienen pisos de tierra. Con las Viviendas del Bienestar hasta ahora entregadas en todo el territorio tabasqueño, el 3.4% se habría reducido en 0.5%.
Entre esas familias que cambiaron su forma de vivir también se halla doña Gertrudis Mayo Ramírez, de 58 años de edad, quien desde chiquita “nunca había pensado vivir en una casa así”, refiriéndose a su nuevo hogar. Y no era por falta de trabajo y esfuerzo: Su esposo se dedica al campo, y ella a la venta de tamalitos de chipilín. «Pero era un sueño casi imposible», remarca.
“Yo vivo en la ranchería Guineo, segunda sección, ahí nací. Mi casita estaba muy deteriorada. Pero de repente llegaron a visitarme para decirme que había salido beneficiada con una casa. Yo le dije a mis hijas: No lo creo porque nunca nos habían dado un apoyo así a nosotros. Fui a dejar los documentos para ver si era verdad. Y hasta que me trajeron el material creí y lloré de alegría. Siempre oíamos que le dieron una vivienda a alguien, pero nunca a nosotros. Ahora el Gobierno está haciendo mucho por nosotros los pobres”, relató feliz la jefa de familia.
Y la tendencia podría reducirse al mínimo, ya que el Gobernador de Tabasco se ha fijado como meta para todo el sexenio construir 20 mil viviendas rurales, sin contar las que levantará el gobierno federal a través del Infonavit y la Conavi, con las que sumarán más de 90 mil familias beneficiadas.








