JALAPA (CONTRASTE POLÍTICO).-El achiote dejó de ser para Jalapa solamente un cultivo más del campo. Al menos así lo plantea el presidente municipal José Manuel Hernández Pérez, quien identifica en esta producción una oportunidad para generar ingresos, fortalecer a los productores y, sobre todo, construir una cadena de comercialización que permita que la cosecha encuentre mejores condiciones de mercado. En entrevista con Contraste Político, el alcalde explica cómo este producto comenzó a ganar visibilidad y por qué considera que el municipio puede convertirse en un punto de concentración para productores de distintas regiones de Tabasco.
Asegura que la atención hacia el achiote, surgió también al observar que detrás del cultivo había productores que durante mucho tiempo no habían recibido suficiente atención y cuyo potencial económico no había sido dimensionado. Hernández Pérez sostiene que el producto comenzó a hacerse visible en los últimos meses y que, con un impulso inicial, los productores encontraron posibilidades para convertir una actividad agrícola en una oportunidad comercial.
Para el alcalde, además, el achiote tiene características que van más allá de la cosecha: habla de un producto con posibilidades de generar valor agregado y que puede aprovechar las condiciones de la tierra jalapaneca.

“Creo que fue la parte más visible del campo en el municipio, pero también entender que era de los sectores más olvidados. Era de la gente que no se les tomaba en cuenta, no los tenían enfocados realmente ni habían visto el potencial que la achiote tiene en el municipio.”
“Se logran hacer enlaces comerciales con otras personalidades, con otras empresas y por consiguiente se obtiene un precio justo, un precio estable que permite generar ganancias al productor, que pueda generarle ganancias a quienes ayudan a la cosecha del producto.”
A partir de esos enlaces comerciales, aseguró que el ayuntamiento decidió participar con un estímulo adicional, por ejemplo determinó aportar dos pesos por productor, como un incentivo adicional para quienes participan en la actividad
Jalapa ya no sería solamente productor
El siguiente paso que plantea el alcalde va más allá de colocar la producción de los campesinos de Jalapa. Su intención, es evitar que cada productor tenga que salir por su cuenta a buscar quién compre su semilla y pueda encontrar un mejor precio. La idea es concentrar la comercialización en un solo punto, acercando al comprador final a la cabecera municipal y facilitando que los productores tengan un espacio donde colocar su cosecha.
De acuerdo con el propio Hernández Pérez, la comercialización no se limitó a la producción jalapaneca. Productores de Teapa, Paraíso, Macuspana, Tacotalpa y Centla, además de personas procedentes de otras zonas productoras, acudieron a Jalapa al identificar una oportunidad para incrementar sus ingresos

“Tratamos de traer al comprador final que pueda establecerse en la cabecera municipal, que concentremos en un solo punto a todos los productores incluso de la región, porque hay que celebrarlo, no solamente se compró producto de Jalapa.”

Los Chipilinares y San Miguel, dentro de la ruta
Dentro de Jalapa, el alcalde identifica particularmente a Los Chipilinares como una zona destacada en la producción de achiote, además de mencionar a San Miguel y sectores de Chichonales. Desde su perspectiva, estas comunidades tienen una producción que puede convertirse en una fuente de actividad económica si se logra resolver uno de los principales obstáculos: la comercialización y la relación directa con el comprador.
¿Puede Jalapa organizar a los productores?
“Creo que Jalapa puede ser un punto focal para la primera organización de achiote en el estado y que permita tener un precio fijo de este producto y que se beneficie al máximo al campesino.”
La importancia de esta propuesta está en que cambia el enfoque: el achiote deja de verse solamente desde la parcela y comienza a plantearse como una actividad que requiere producción, comercialización, compradores, organización y condiciones de precio. En esa lógica, Jalapa no solamente buscaría producir, sino convertirse en un lugar donde confluyan productores de distintas regiones con compradores interesados en el producto.
Dentro del territorio jalapaneco, el alcalde identifica a Los Chipilinares como una zona destacada en la producción de achiote, además de mencionar a San Miguel y sectores de Chichonales. Desde su perspectiva, estas comunidades tienen una producción que puede convertirse en una fuente de actividad económica si se logra resolver uno de los principales obstáculos: la comercialización y la relación directa con el comprador.
Finalmente el reto para Jalapa será ahora convertir ese interés en una dinámica comercial permanente. La presencia de productores de distintas regiones y el potencial de comunidades como Los Chipilinares abren la posibilidad de que el achiote tenga mayor presencia en el mercado, aunque el siguiente paso será consolidar la organización, los compradores y las condiciones de venta que permitan que ese crecimiento se traduzca en mayores beneficios para los productores.







