VILLAHERMOSA (CONTRASTE POLÍTICO).-“¡Qué bueno que le dieron prioridad a la colonia Francisco Villa con las Jornadas de Paz!”, fue la frase que más se escuchó entre calles de tierra amarilla y casas de lámina, donde por primera vez un operativo integral de servicios gratuitos se instaló a seis kilómetros de la capital tabasqueña.
Desde temprano, el perifoneo anunció la llegada de médicos, vacunas, medicamentos, asesorías y programas de Bienestar. Bajo una gran carpa instalada en la calle Francisco Villa, entre Morelos y Niños Héroes, decenas de vecinos comenzaron a formarse para recibir atención sin costo.
Doña Ana Rueda, quien dejó la pala con la que rellena su terreno para aliviar el dolor de espalda que la aqueja, encontró lo que el altavoz prometía: consulta médica, pruebas de glucosa y orientación.

“Es muy bueno que vengan aquí porque hay mucha gente que no tiene para pagar consulta ni medicinas, y están muy caras”, expresó.
En una colonia donde solo seis de 40 calles están pavimentadas y el transporte público se limita a motocarros, acercar los servicios hizo la diferencia. Doña Patricia Mayo, de las primeras habitantes del lugar, destacó que nunca antes se había realizado una Jornada de Paz en la zona.
“Somos una colonia marginada y es la primera vez que se hace aquí. Mucha gente no tiene ni para el pasaje para ir al centro. Que las dependencias vengan a la comunidad es un gran apoyo”, afirmó.
Servicios hasta la puerta de las casas
Tras el arranque oficial, brigadas recorrieron casa por casa invitando a los vecinos a sumarse. En el hogar de la familia Pérez, el impacto fue inmediato: un abuelo postrado recibió una silla de ruedas que cambió su rutina.

“Mi abuelito salió beneficiado. Estamos muy agradecidos. ¡Qué bueno que le dieron prioridad a la colonia! Ya la situación ha cambiado, hasta en seguridad”, dijo conmovida su nieta, María del Carmen.
La Jornada no solo representó atención médica y apoyos sociales, también movimiento económico. Desde su tienda “Primavera”, mejor conocida como “la tienda de don Alex”, el comerciante celebró el flujo constante de vecinos.
“Es la primera vez que nos llegan beneficios así de grandes. Nos tomaron en cuenta y eso se agradece. El valor de nuestra gente no tiene precio”, sostuvo.
Un Gobierno cercano
Para madres como Jacqueline Domínguez, acudir a preguntar por becas y servicios de salud sin salir de la colonia significó ahorro y esperanza.

“A veces no tenemos ni para el pasaje. Aquí está cerca y todo es gratuito”, dijo.
La Jornada de Paz congregó a autoridades federales, estatales y municipales en un esfuerzo coordinado que, para los habitantes de la Francisco Villa, marcó un antes y un después.
En medio del polvo, las láminas y los caminos sin rotular, la presencia institucional fue vista como un mensaje claro: los apoyos llegaron hasta donde más se necesitan.







