VILLAHERMOSA (CONTRASTE POLÍTICO).—El ingreso de dos sujetos armados, incluida un arma larga, obligó a las autoridades de la Sala Regional Tabasco del Tribunal de Justicia Administrativa, a parar actividades. detener labores y cerrar los accesos a ese inmueble, como medida de seguridad para todos los empleados.
Esas oficinas federales se ubican en un inmueble de la colonia Primero de Mayo, en esta capital.
Pero, el sainete y brete en que estuvieron los empleados y funcionarios de la Sala Regional Tabasco, del Tribunal Federal de Justicia Administrativa, lo originó el Magistrado Ricardo León Caraveo, quien decidió pasar por encima de los protocolos de seguridad, y decidir personalmente introducir a las dos personas armadas.
León Caraveo adujo sentirse “muy amenazado y correr peligro su vida”, que decidió pasar por encima de las propias autoridades del Tribunal, y sin respetar a nadie, personalmente metió a sus “escoltas” hasta su oficina, en el edificio del Tribunal.
Los escoltas entraron armados, uno de ellos con arma larga, y el magistrado León Caraveo se negó rotundamente a registrarlos ni dar sus nombres en las bitácoras del módulo de seguridad y vigilancia de esas oficinas federales.
Ese desacato a las normas y Reglamentos del Tribunal Federal prendió las alertas y, por protocolo, se tuvieron que suspender las actividades en esa Sala Regional del Tribunal.
Todo por la voluntad del Magistrado de la Sala Regional del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral. Hasta ahora, se ignora la identidad de las personas armadas y si cuentan con autorización para portar armas de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas.







