VILLAHERMOSA (CONTRASTE POLÍTICO).-“¡Presidenta, Presidenta!”, “¡Te queremos, Presidenta!” y “¡Tabasco te recibe con los brazos abiertos!” fueron algunas de las voces que acompañaron la llegada de Claudia Sheinbaum Pardo a Tabasco.
La noche del jueves, apenas había avanzado unos metros el convoy presidencial desde la zona del Aeropuerto Internacional Carlos Rovirosa Pérez hacia Dos Montes cuando el paso se volvió lento.
No era el tráfico.
Era la gente.
A ambos lados del camino, decenas de personas esperaban con globos, pancartas y matracas. Algunos buscaban una fotografía; otros intentaban acercarse para saludarla o entregarle alguna petición.
La escena se prolongó durante varios minutos mientras Sheinbaum respondía a los saludos desde el vehículo y, en algunos momentos, se detenía para acercarse a quienes la esperaban.
“Tenemos que estar con ella, apoyándola”
Entre quienes aguardaban estaba Verónica Cámara, vecina de la colonia La Manga. Llevaba globos y esperaba conseguir una fotografía con la Presidenta.
Cuando finalmente la tuvo cerca, no dudó:
—Detente, por favor, para que salga una foto, pidió.
Sheinbaum accedió y la imagen quedó registrada en el teléfono de Verónica.
“Siempre voy a estar aquí, apoyándola, porque es una mujer que nos ha empoderado”, expresó después.
La vecina también mencionó los apoyos dirigidos a estudiantes como una de las razones por las que, dijo, decidió acudir a recibirla.
Un beso que terminó en sonrisa
Entre la multitud también estaba Alejandro, un niño que llegó cargado en brazos de su joven madre.
Cuando le preguntaron por qué había acudido, respondió sin rodeos:
—“A echarle porras a Claudia porque nos cuida”.
La respuesta tuvo un pequeño premio.
Sheinbaum se acercó y le dio un beso en la frente.
El gesto arrancó una sonrisa del menor mientras alrededor continuaban las matracas, los gritos y las fotografías.
Unos metros más adelante, incluso uno de los tamborileros que participaba en la recepción consiguió fotografiarse con la Presidenta sin dejar de tocar el carrizo.
El viernes, la multitud se trasladó al Olímpico
La recepción no terminó en la carretera.
El viernes 25, desde temprano, grupos de ciudadanos comenzaron a dirigirse hacia la Ciudad Deportiva para participar en el encuentro “Honestidad y Resultados”, parte de la gira nacional de rendición de cuentas de la Presidenta.
El recorrido hacia el Estadio Olímpico estuvo acompañado por sombrillas, carteles, matracas y grupos de personas que avanzaban a pie.
Entre ellas estaba Elida López, quien recordó que exactamente un año antes también había acudido a recibir a Sheinbaum.
“Está gobernando bien y poniendo a las mujeres en alto”, comentó.
Para Elida, la presencia de la Presidenta también representa la continuidad de programas sociales iniciados durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
“Me gustan las becas”
Entre la gente apareció Juan, un adolescente que caminaba con su hermano y su madre mientras saboreaba un raspado.
Dijo que habían llegado desde las 7:30 de la mañana.
“Venimos con gusto a apoyar a la Presidenta porque siento que está haciendo un buen mandato”, comentó.
Después habló de un tema que, para él, tiene una importancia concreta: las becas.
“Yo la tengo desde primer grado”, explicó.
El joven comparó el esquema actual con el que conoció anteriormente y consideró positivo que más estudiantes puedan acceder a estos apoyos.
Su comentario provocó que algunos de los adultos que caminaban cerca voltearan a escucharlo.

“La recibimos con afecto”
Teresa Guzmán llegó acompañada de sus dos hijas.
“La recibimos con afecto”, dijo mientras avanzaba hacia el estadio.
Su hija también quiso expresar su opinión.
“Estoy contenta de recibir a Claudia porque siempre piensa en los demás y en Tabasco”, afirmó mientras hacía sonar una pequeña matraca.
Horas después, ese sonido se multiplicaría por miles dentro del Estadio Olímpico.

Una visita marcada por la cercanía
La gira de Sheinbaum en Tabasco estuvo acompañada por un acto multitudinario en Villahermosa, donde la Presidenta presentó avances de su administración y anuncios para la entidad, mientras el gobernador Javier May Rodríguez destacó la coordinación con el Gobierno federal.
Pero antes de los discursos estuvieron las calles.
Las fotografías improvisadas, los abrazos, las peticiones entregadas de mano en mano, los niños que buscaban verla y las mujeres que llegaron con globos y matracas construyeron otra parte de la visita.
Una recepción que, más allá del escenario y los discursos, quedó registrada en las voces de quienes esperaron varias horas para verla pasar.
“Tenemos que estar con ella, apoyándola”, resumió Verónica Cámara.







