ROBERTO BARBOZA SOSA/CONTRASTE POLÍTICO
VILLAHERMOSA.- Para buscar que funcione y cumpla el objetivo por el que se construyó el “Frankenstein” Distribuidor Vial Universidad, obra en la que se erogaron alrededor de 550 millones de pesos, ahora el gobierno de Tabasco le coloca un “parche” con la edificación de otro Paso Superior Vehicular, por un costo 62 millones de pesos y subir el gasto y encarecer la obra a 612 millones de pesos.
Sin existir la certeza que por fin vaya a funcionar o solucionar el embotellamiento de la avenida Universidad, ahora se construye esa obra sobrepuesta al Distribuidor Vial Universidad, con lo que su costo se incrementa otro 11 por ciento.
A través de la Secretaría de Ordenamiento Territorial y Obras Públicas (SOTOP), se licitó ese nuevo “parche” a la fastuosa obra original. Para ello, se ha tenido que derribar barandales, muros y áreas verdes del Distribuidor Vial Universidad.
Como solución, la SOTOP decidió construir el nuevo Paso Superior Vehícular, encima de uno de los dos puentes “deprimidos” de la avenida Ruiz Cortínes, el de sentido este-oeste, que conforman el conjunto del Distribuidor Vial Universidad.
Con ese nuevo “Paso Superior Vehicular”, se ampliará a dos carriles – actualmente es de un carril – el tramo de la lateral de la avenida Ruiz Cortines, y recibirá el flujo vehicular proveniente de la avenida Universidad, en el sentido norte-sur, que pasará por un embudo pues casi pega con una monumental e inamovible columna de la propia obra.
Originalmente, el problema a solucionar, siempre fue que tuviera fluidez el tráfico sobre avenida Universidad, y para eso era la edificación de la costosa y faraónica obra.
UN MAL PLAGIO EL DISTRIBUIDOR VIAL UNIVERSIDAD
Una parte del carril del nuevo Paso Superior Vehicular se construye al nivel de la avenida, y para ello sólo han techado el puente deprimido, utilizando como sostén los dos muros laterares de ese paso a desnivel, que estaban protegidos por barandales para evitar que personas y vehiculos cayeran a sus carriles. Las protecciones fueron retiradas para el nuevo carril en construcción.

Sobre ese mismo trazo, en los muros del tramo “deprimido”— lateral a desnivel de la avenida Ruiz Cortínes-, se construye una rampa que se conectará a un nuevo puente, para evitar obstruir la salida de los vehículos provenientes por el deprimido que, al quedar techado con la nueva obra, ahora se convertirá en un pequeño túnel.
Ese tramo lateral ahora será de dos carriles que captarán a los automovilistas provenientes de la avenida Universidad y que tomen Ruiz Cortínez, a su derecha, unos transitará a nivel del suelo y otros deberá subir al Paso Superior Vehicular, en construcción, descender metros adelante para continuar en el nuevo carril de Ruiz Cortínes, que para su ampliación se deberán derribar los arboles del camellón existente.
El Distribuidor Vial Universidad era una de las obras insignias del hoy gobernador con licencia de Tabasco y “corcholata” de Morena, Adán Augusto López Hernández, que la inició en septiembre del 2020 y prometió terminarla en el 2021, pero que a la fecha sigue inconclusa.
El “Frankenstein” en que se convirtió el “Distribuidor Vial Universidad”, inició desde que Adán Augusto López Hernández decidió cambiar el Proyecto Ejecutivo original del Distribuidor, que fue elaborado desde el sexenio de Felipe Calderón, el cual no incluía los “puentes deprimidos” sobre ambas laterales de la avenida Ruiz Cortínez, ni tampoco el retorno de la “Herradura”, que fue otro Paso Elevado, sobre avenida Universidad, y que casi ningún automovilista utiliza pues además de ser de gran longitud, cae en la fila del embotellamiento.

El Proyecto Ejecutivo original era para captar el tráfico de la avenida Universidad y distribuirlo sobre la avenida Ruiz Cortínez, pero la actual “corcholata” de Morena, decidió contruirlo al revés, es decir para trasladar el flujo proveniente de las avenidas Ruiz Cortínes y Pages Llergo, hacia la avenida Universidad.
El Proyecto Ejecutivo modificado del Distribuidor Vial Universidad, nadie lo conoce por la medida de opacidad del gobierno estatal al decidir que no se podía conocer públicamente “por medidas de seguridad”.
La SOTOP, primero reservó la información del proyecto por lapso de un año, posteriormente, el 10 de diciembre del 2021, se clasificó como confidencial por cinco años.
En el Acuerdo de clasificación número SOTOP/UT/AR/001/2020, se reservó la información correspondiente a “Adecuación y actualización del Proyecto Ejecutivo para la Construcción del Distribuidor Vial sobre la avenida Adolfo Ruiz Cortines, entronques con las avenidas Universidad y José Pagés Llergo de Villahermosa”.
Se deduce que en realidad entre otros propositos de las autoridades en “esconder” el Proyecto Ejecutivo del Distribuidor Vial, es que sobre la marcha le fueron “inventando” adecuaciones, “parches” y dejarlo como el monstruo vial actual.

El ingeniero y Doctor Belisario Hernández Romo, autor y creador del Proyecto Ejecutivo original, al conocer la aberración constructiva de lo que era el Distribuidor, consideró que podría demandar al gobierno estatal por la alteración de su obra, que tiene los derechos reservados.
Consideró que se incurrió en una “negligencia criminal” al “modificar, copiar y destazar” el proyecto, por parte de gente sin experencia ni curriculum en la materia y sostuvo que existe el delito de “plagio” con su obra.
El también especialista en ingenierías de tránsito y movilidad urbanas, creador del concepto de Macro Redes Urbanas de Movilidad Adaptiva Origen – Destino y Radiales de Costo por Beneficio, sostuvo que en esa obra víal jamás se le debió incluir “puentes deprimidos”, es decir carriles a desnivel.
Afirma que quienes aprobaron esa edificación no tienen la más mínima idea de lo que autorizaron, pues el suelo de Villahermosa, en general de la planicie tabasqueña, el nivel freático se encuentra a flor de tierra, que afectará la obra, se inundará y la constante humedad dañará la carpeta de rodamiento, “fue una estupidez” construir esos túneles, afirmó Hernández Romo.
El especialista, quien desde Metropolitan Mobility Technologies Corp (MetTra) ha diseñado soluciones viales y redes de transporte público para ciudades en México y el extranjero, afrmó que las autoridades de Tabasco ignoran que no existe “obra faraónica que solucione” el problema de movilidad de Villahermosa.

La obra sobrepuesta al Distribuidor Vial Universidad, se erige entre la incredulidad y custionamentos de la población, que observa cómo se destinan 62 millones de pesos del presupuesto público de Tabasco, para corregir el fracaso que resultó esa obra.
La faráonica obra, en la que se invirtieron 535 millones de pesos, monto que se elevará un 11.5 por ciento, con lo que llegará 597 millones de pesos, resultó inservible al continuar los atascos de carros sobre la avenida Universidad.
La SOTOP realizó la licitación número LO-86-X52-927009942-N-7-2023 SOTOP-SOP-015-CF/23, para la “Construccion de Paso Superior Vehicular sobre Boulevard Adolfo Ruiz Cortines (De Av. Universidad A Tabasco 2000), adjudicada a Constructora Santandreu S.A. de C.V, que también realizó otras dos de las seis etapas.
Ese punto donde se erigió el Distribuidor Vial Universidad, recibe el tráfico proveniente de la zona norte de Villahermosa y del estado, a través de la carretera federal 180 — utilizada por automovilistas que viajan de los estados de la Península de Yucatán–, vialidad que al entrar a la ciudad se convierte en avenida Universidad.
Hasta ahora, la SOTOP había realizado 13 contratos para los proyectos ejecutivos, la construcción y supervisión externa del Distribuidor Vial de Universidad y Ruiz Cortines, en la ciudad de Villahermosa, con una erogación de más 535 millones de pesos en los últimos tres años, a pesar de que todos los contratos especificaban como fecha de conclusión en el 2021
PARCHE TRAS PARCHE HASTA DEJAR EL FRANKENSTEIN
La primer etapa del Distribuidor Vial fue la edificación el Puente Elevado de Adolfo Ruiz Cortines-Universidad, con un costo de 210 millones 975 mil pesos, con fecha de inicio 18 julio 2020 y duración de 246 días naturales – abril del 2021. La obra tiene una longitud mil 20 metros, por 7.40 metros de ancho, con dos carriles de circulación en un solo sentido.
La segunda etapa, fue el contrato de la construcción del Puente Elevado Pages Llergo-Universidad, con un costo de 115 millones de pesos, con fecha de inicio el 24 agosto 2020 y terminación en 240 días naturales, abril del 2021.

En tanto, la tercera etapa, lo constituyeron los “puentes deprimidos”, o carriles subterraneos, en ambos lados de la avenida Ruiz Cortines, con un costo de 93.8 millones de pesos, cuya construcción inició el 1 abril 2021 y deberían concluirse en 245 días naturales, noviembre del mismo año.
Cuando se creía que era solo tres etapas del Distribuidor Vial, surgió repentinamente la construcción de la cuarta etapa, el llamado retorno La Herradura, con un costo de 57 millones de pesos, con inicio el 1 abril 2021, con una duración de 245 días naturales, diciembre de ese año.
A todos esos gastos, se le sumaron casi ocho millones de pesos de los cuatro proyectos ejecutivos de ese mismo número de “etapas” del Distribuidor Vial Universidad, de acuerdo a los informes en la página de Transparencia de la dependencia.







