CENTLA (CONTRASTE POLÍTICO).-Lo que debía servir para mejorar una escuela, rehabilitar sus baños y reparar la red eléctrica terminó bajo investigación de la Fiscalía de Tabasco, luego de que una extesorera de un comité escolar fuera señalada por no comprobar el destino de 600 mil pesos entregados para obras en un plantel de Centla.
La mujer, identificada como Deysi “N.”, fue vinculada a proceso por el delito de abuso de confianza, luego de que la autoridad judicial considerara que existen elementos para continuar la investigación en su contra.
De acuerdo con la Fiscalía General del Estado de Tabasco (FGET), Deysi “N.” se desempeñaba como tesorera del Comité Escolar de Administración Participativa (CEAP) de una escuela del municipio.
En esa función recibió 600 mil pesos del programa La Escuela Es Nuestra (LEEN), recursos que fueron depositados en una cuenta del Banco del Bienestar.
El dinero tenía un destino: mejorar la escuela
Los recursos no eran de libre disposición.
Según las investigaciones, estaban destinados específicamente a mejorar los salones, rehabilitar los baños y realizar trabajos en la red eléctrica del plantel.
La cuenta bancaria en la que fueron depositados los recursos, de acuerdo con la Fiscalía, solamente podía ser utilizada por la entonces tesorera.
Sin embargo, las autoridades detectaron que presuntamente no se realizó la rendición de cuentas de los 600 mil pesos, por lo que el destino del dinero quedó bajo investigación.
La Fiscalía sostiene que esta situación habría afectado los trabajos previstos para mejorar la infraestructura de la escuela.
Termina en prisión preventiva
Tras las investigaciones ministeriales, el caso llegó ante un juez, quien determinó vincular a proceso a Deysi “N.” por abuso de confianza.
Además, le impuso como medida cautelar prisión preventiva justificada, por lo que permanecerá privada de su libertad mientras continúa el proceso.
La autoridad judicial estableció un plazo de dos meses para el cierre de la investigación complementaria, periodo en el que la Fiscalía deberá continuar reuniendo elementos para determinar las responsabilidades correspondientes.
La FGET precisó que Deysi “N.” se presume inocente y debe ser tratada como tal mientras no exista una sentencia que determine su responsabilidad.
El caso pone bajo la lupa el manejo de recursos destinados directamente a mejorar las condiciones de un plantel educativo y que, de acuerdo con la investigación, no fueron debidamente comprobados.







