VILLAHERMOSA (CONTRASTE POLÍTICO).-La seguridad de los eventos masivos en México debe dejar de ser una respuesta ante incidentes para convertirse en una estrategia preventiva que incorpore tecnología, inteligencia artificial, análisis de riesgos y coordinación operativa desde la planeación, coincidieron especialistas reunidos en la segunda edición de SOEM Summit, Seguridad y Organización de Eventos Masivos.
Durante dos jornadas, 26 especialistas vinculados con la organización, producción, operación y seguridad de conciertos, festivales, competencias deportivas, exposiciones y eventos corporativos analizaron los principales desafíos que enfrenta una industria que concentra cada vez a más personas y que requiere protocolos capaces de responder a escenarios complejos.
La seguridad comienza antes de abrir las puertas
Uno de los principales planteamientos del encuentro fue que la protección de los asistentes no puede limitarse a contar con cuerpos de seguridad durante el desarrollo de un espectáculo. La identificación de riesgos debe comenzar desde el diseño del evento, con la planeación de accesos y salidas, distribución de espacios, circulación de personas, atención médica, comunicación de emergencias y coordinación con autoridades.
En la ponencia Tecnología al servicio de la seguridad: IA, monitoreo y analítica en tiempo real, Adampol Valdespino, gerente de Seguridad de Inmuebles de OCESA, destacó que las nuevas herramientas tecnológicas pueden ampliar la capacidad de los equipos encargados de vigilar y operar grandes concentraciones de personas.
“La gestión de eventos masivos exige una transición definitiva de la seguridad reactiva hacia una seguridad inteligente. La inteligencia artificial funciona como un copiloto operativo; el criterio y las decisiones finales deben permanecer en manos de expertos”, afirmó.
El uso de inteligencia artificial, sistemas de monitoreo y analítica en tiempo real permite detectar anomalías, identificar cambios en la densidad de las multitudes y generar información para anticipar posibles escenarios de riesgo. Sin embargo, los especialistas señalaron que ninguna herramienta sustituye los protocolos, la capacitación del personal ni la capacidad de decisión humana.
Multitudes, emergencias y coordinación
Giovanne Domínguez, subdirector de Seguridad de OCESA, sostuvo que la seguridad de un festival debe entenderse como un sistema preventivo en el que trabajen de manera coordinada tecnología, información, protocolos y equipos humanos.

“Más allá del escenario está la seguridad y, más allá de la seguridad, está nuestra responsabilidad de proteger la vida. En los eventos protegemos personas, creamos experiencias y construimos el futuro de la industria del entretenimiento”, expresó.
Las mesas de análisis abordaron también la gestión de multitudes, servicios médicos, prevención de la violencia, derechos humanos, sustentabilidad, comunicación de crisis, protección de la reputación y los riesgos que pueden presentarse incluso en eventos con aforos menores.
Los participantes coincidieron en que una emergencia puede escalar rápidamente cuando no existen rutas de evacuación adecuadas, información clara, personal capacitado o líneas de mando definidas, por lo que la coordinación entre organizadores, recintos, autoridades, servicios médicos y cuerpos de emergencia resulta determinante.
Tecnología y experiencia deben ir de la mano
La agenda de SOEM Summit también puso sobre la mesa un aspecto que suele analizarse por separado: la seguridad y la experiencia del público están directamente relacionadas.
El diseño de accesos, la hospitalidad, la comunicación, la tecnología y la distribución de los espacios pueden mejorar la experiencia de los asistentes y, al mismo tiempo, reducir riesgos durante la operación de un evento.
Vanessa López y Víctor Vergara, cofundadores de SOEM Summit, destacaron que el objetivo del encuentro es reunir en una misma conversación a las distintas áreas que intervienen en la organización de un evento.

“SOEM nació de la necesidad de sentar en una misma conversación a quienes diseñan, producen, operan y protegen un evento”, señalaron, al destacar que la seguridad es solamente una parte de un ecosistema en el que también intervienen la experiencia, operación, tecnología, comunicación, accesibilidad y sustentabilidad.
Crece la industria y también los retos
La discusión cobra relevancia ante el crecimiento de la industria del entretenimiento en vivo en México. De acuerdo con las cifras presentadas durante el encuentro, el sector generó en 2025 un impacto económico cercano a 68 mil 990 millones de pesos y registró un crecimiento de 3.2%, por encima del promedio de la economía nacional.
El dinamismo del sector representa oportunidades para promotores, recintos, proveedores, patrocinadores y destinos turísticos, pero también obliga a elevar los estándares de prevención y profesionalizar la gestión de riesgos.
SOEM Summit busca consolidarse como un espacio para compartir experiencias y buenas prácticas entre especialistas de diferentes áreas, con el objetivo de que la seguridad sea considerada desde el diseño de cada evento y no únicamente como una medida de reacción.
La premisa que dejó el encuentro es clara: un evento no puede considerarse exitoso si la experiencia del público no está acompañada de condiciones adecuadas de seguridad y prevención.







