JALAPA, (CONTRASTE POLÍTICO).-Con playeras blancas, pancartas y un reclamo unánime de justicia, habitantes de la ranchería San Marcos se manifestarán este día en el Ayuntamiento de Jalapa para exigir la liberación del policía municipal Miguel Heredia, detenido el pasado domingo junto al director de Seguridad Pública, Luciano “N”.
La comunidad asegura que el oficial es inocente y que su detención es un acto injusto y arbitraria, pues no existen pruebas que lo vinculen con algún grupo delictivo.
Familiares defienden su conducta
Familiares y amigos del agente señalaron que Miguel Heredia nunca abusó de su cargo ni recibió beneficios indebidos:
“Miguel solo seguía instrucciones de sus superiores. Él nunca cobró un peso extra ni hizo nada fuera de su deber”, expresaron durante la convocatoria.
Los pobladores describen al oficial como un hombre de trabajo, responsable y entregado a su servicio. Por ello, consideran que esté siendo injustamente tratado y que su detención no obedece a su conducta, sino a decisiones superiores dentro de la cadena de mando.
Piden intervención del gobernador Javier May Rodríguez
En un llamado respetuoso pero firme, los habitantes solicitaron la intervención personal del gobernador Javier May Rodríguez para revisar el proceso y garantizar que se actúe conforme a derecho.
Confían —dicen— en que si las autoridades estatales revisan el caso a profundidad, Miguel podrá quedar libre:
“Creemos en la justicia. Si se apegara a la ley, él quedaría absuelto. Es un trabajador honesto”, señalaron.
Una familia en incertidumbre
Los manifestantes recordaron que Miguel Heredia es respaldo de su hogar y padre de una niña pequeña que depende totalmente de él.
“No se puede cometer una injusticia que destruya a una familia entera, noble y trabajadora”, expresaron los pobladores, quienes advirtieron que continuarán movilizándose hasta que el caso sea revisado con transparencia.
Exigen un proceso claro y sin chivos expiatorios
Los habitantes de San Marcos reiteraron que no buscan confrontación, sino justicia y a su vez que no se tomen decisiones precipitadas ni se responsabilice al eslabón más débil dentro de la corporación.
Con su marcha pacífica y vestimenta blanca, buscan enviar un mensaje claro:
Miguel Heredia merece un juicio justo, una investigación imparcial y el derecho a demostrar su inocencia, relataron.







