VILLAHERMOSA (CONTRASTE POLÍTICO).-Más de dos mil enfermeras y enfermeros cambiaron su rutina en hospitales, centros de salud y aulas de enseñanza para celebrar el Día de la Enfermera y Enfermero en el Teatro Esperanza Iris.
Vestidos de blanco, sus rostros relajados y sonrientes contrastaban enormemente con las cargas emocionales y los trabajos a presión que enfrentan diariamente para atender en primera línea a quienes llegan a un centro de salud.

Hasta adelante, en primera fila, se encontraban el enfermero Carlos Gabriel Arena Sánchez y la enfermera Isabel Aguilar Arístides. Ambos recibirían de manos del gobernador de Tabasco, Javier May Rodríguez, reconocimientos por su labor humanista y profesional.
Por este día especial, Arena Sánchez no recorrió los caseríos del poblado C-40 del municipio de Huimanguillo, en busca de algún paciente que no acudió al Centro de Salud, donde él trabaja como enfermero comunitario.
«El día 1 de agosto cumpliré 34 años de servicio. Y ahora estoy bastante emocionado porque salí elegido para este galardón», dijo el profesional de la salud, quien despertó su vocación a muy temprana edad, cuando se dio cuenta que, si hubiera habido algún enfermero como él, su hermanito no hubiera fallecido de sarampión.
Isabel Aguilar Arístides se vistió como siempre, toda de blanco, pero no fue al salón de clases, donde enseña desde hace 24 años a futuras enfermeras los cuidados que deben procurar con los pacientes, en la División Académica de Ciencias de la Salud de la UJAT.
«Es satisfactorio porque es el reconocimiento a la trayectoria que tenemos, como personal de enfermería, en la parte académica, comunitaria y clínica. Estoy muy feliz», señaló la galardonada.
También es una reconocida autora de artículos sobre salud en revistas científicas. Recientemente publicó uno sobre la responsabilidad de los padres en la obesidad infantil.
Dos minutos antes de las once de la mañana de este miércoles 13 de mayo, el gobernador descendió por uno de los pasillos centrales del teatro hacia el escenario, saludando de mano a las mujeres y hombres vestidos de blanco.
En el escenario saludó al secretario de Salud, Alejandro Calderón Alipi; a la subsecretaria de Prevención y Promoción a la Salud, Fabiola Peralta Castro; y a la presidenta del Colegio de Enfermeras, Ana Cruz León.
Además de los dos galardonados principales, también hubo reconocimientos para trabajadores del sector salud por sus años de servicio.
«Este reconocimiento no es un trámite administrativo ni una ceremonia más. Es un acto de justicia y gratitud por su labor humanista y profesional«, expresó Javier May Rodríguez.
Cuando los galardonados recibieron sus diplomas, el Teatro Esperanza Iris estalló en aplausos.
«Todos, en algún momento de nuestras vidas, hemos necesitado de una enfermera o un enfermero. Y todos sabemos lo que significa encontrar a alguien que, aún en medio del cansancio y de largas jornadas, tiene la capacidad de dar tranquilidad con una palabra, una mirada o con una mano en el hombro», destacó el mandatario.
Al final, sonriente, Carlos reveló que colocará su reconocimiento en un sitio especial de su casa. «¡Qué bueno que el mandatario esté cerca de la gente!», reconoció.







