VILLAHERMOSA (Contraste Político).-Centenares de unidades del transporte público de esta capital paralizaron sus labores durante el viernes y recibieron al presidente Andrés Manuel López Obrador, para pedirle intervenga ante el gobierno estatal morenista de Adán Augusto López Hernández, `pues consideran que intenta quitarles las concesiones de ese servicio y retirarles el reembolso que reciben a cambio de otorgar tarifa preferencial a estudiantes, adultos mayores y discapacitados.

Por segunda vez consecutiva, en gira de trabajo por la entidad, al presidente de México lo reciben sus paisanos en medio de un cúmulo de quejas y peticiones de solución de diversos problemas, que las autoridades aquí no les resuelven.

Desde campesinos que reclaman indemnizaciones por afectaciones de la industria petrolera, queja de trabajadores despedidos del Conalep, petición de pavimentación de calles y suministro de agua potable en colonias, hospital sin funcionar y hasta una tarifa eléctrica más baja, fueron la serie de reclamos hacia el político tabasqueño pòr parte de sus paisanos.

Excepto en los eventos públicos que presidió también centenares se aglomeraron para aclamarlo y otros para intentar saludarlo.

En el caso de los concesionarios del transporte de pasaje urbano, la protesta más numerosa, cerca de 500 unidades fueron apostadas sobre varios kilómetros a la orilla de la carretera que conduce al aeropuerto.

Los transportistas explicaron que desde el pasado gobierno perredista de Arturo Núñez Jiménez, se inició la destrucción del sistema de transporte público de pasaje conocido como Transbus; y la administración estatal morenista, pretende culminar la desaparición de esa empresa que constituyeron formaron con autobuses climatizados y cobro del pasaje a través de tarjetas y cajeros en cada unidad.

Esa situación ha sido en perjuicio de los usuarios, pues poco a poco han salido de circulación centenares de autobuses y la cobertura de las rutas es deficiente, además de que regresaron las llamadas combis, donde viajan incomodos los pasajeros.

Recordaron que el transporte público de pasajeros en la modalidad de colectivo urbano, hasta el 2008 se proporcionó con unidades tipo combis y Urvan’s, que cubrían las colonias y arterias viales más populares.

Fue en el gobierno estatal que encabezó Andrés Granier Melo, que decidió agrupar y organizar a los cerca de 700 socios de cinco Uniones, para crear el proyecto denominado Transbus compuesto por dos empresas, una Sociedad Anónima y otra como Cooperativa.

Por primera vez en la historia, a la capital tabasqueña, llegaron autobuses climatizados y el cobro directo con tarjetas y efectivo, por medio de cajas receptoras, sin la intervención de los conductores. Se modernizaron los paraderos, con señaléticas y rutas establecidas.

“El Transbus, hasta finales del año 2012 brindó a la ciudadanía un buen servicio” y los accionistas percibían ingresos económicos por dos rubros: el de “dividendos” por la administración de las placas en la empresa Transbus, y el “reembolso” o subsidio por concepto del descuento de Tarifa preferencial del 50 por ciento a estudiantes y personas de la Tercera Edad.

El subsidio los entrega el Gobierno del Estado, a través de la actual Secretaría de Movilidad (Semovi), que fue Transportes, convenido así desde hace aproximadamente cuatro décadas, que ha sido la forma funcional para las partes involucradas, a los usuarios favorecidos por la tarifa preferencial, autoridades y los transportistas.

Pero, a partir del 2013, cuando inicia del gobierno de Arturo Núñez Jiménez, quien consideró que el proyecto Transbus era política pública sexenal del Gobierno anterior, “por situaciones aún desconocidas comienza la debacle del exitoso servicio de transporte público de pasajeros”.

Núñez designó como su primer ejecutor a su entonces secretario de Transportes, José Antonio de la Vega Asmitia –actualmente secretario de Energía en el gobierno de Morena-, y luego el actual diputado Agustín Silva, “perjudicando de gran manera al público usuario y a los transportistas que habían dado en administración sus placas al Transbus”.

El perjuicio al público usuario consistió en que de pagar 8.50 pesos en el transporte público de pasajeros Transbus, al irlos desapareciendo del servicio, por falta de mantenimiento o por la quema de aproximadamente 60 autobuses en el 2014 -hasta la fecha la Fiscalía no encuentra al o los responsables-, los usuarios del transporte público se vieron obligados a pagar entre 25 a 40 pesos en taxis colectivos autorizados y más de mil 200 taxis “piratas”.

Los taxis “piratas” casualmente empezaron a dar servicio en el 2013, a la par en que “extrañamente iban desapareciendo” los autobuses de Transbus, a manos de diversos personajes apoyados desde la entonces SCT y los supuestos presidentes de los consejos del Transbus.

Afirmaron que el gobierno de Tabasco, contradice la política del presidente de la República, quien el 25 de enero pasado, dijo en la ciudad de Monterrey, que se le dará subsidio al transporte público de pasajeros en el Estado de Nuevo León.

Los transportistas entregaron un pliego petitorio a López Obrador,

principalmente, para que detenga la intención de la administración estatal de Morena, de quitarles el subsidio o compensación, no se les cancelen las placas depositadas cuando crearon el Transbus, ni dar de baja a unidades modelo 2010 hacia abajo, y quitar a quienes tienen más de una concesión y dejarles solo una.

Consideraron que no sólo sería un atropello jurídico, sino humanitario, pues la mayoría de los concesionarios son gente de la Tercera Edad que sólo tienen ese ingreso para sobrevivir el resto de sus días.

 

Por