VILLAHERMOSA, Tab., (Contraste Político).- Existe expectación y preocupación entre los principales colaboradores del gobernador Adán Augusto López Hernández, de que hayan adquirido el coronavirus COVID-19, luego de que convivieron con el mandatario, actualmente en cuarentena por resultar positivo al virus de la pandemia.

Con ello también, Tabasco podría empezar a registrar problemas de operación en la administración publica estatal ante la ausencia de los titulares de las dependencias estatales del gabinete de resultar positivos al Covid-19.

Hasta ahora solo la titular de la Secretaría de Salud del estado, Silvia Roldán Fernández, resultó positiva al coronavirus, trasmitido por una de sus colaboradoras cercanas, cuyo esposo tiene Covid—19.

El subsecretario de Salud del estado, Leopoldo Gastélum confirmó que varios de los colaboradores cercanos del gobernador tabasqueño se efectuaron la prueba de laboratorio ante el temor de que tuvieran el virus por la cercanía que tuvieron con su jefe antes de que se conociera que era portador.

“Vamos a seguir muestreando a los titulares de las diferentes dependencias estatales por la cercanía que han tenido en los últimos con el gobernador”, dijo el funcionario del sector salud de Tabasco.

 

Aunque señaló que la indicación “no es que le tengamos que tomar muestras (de laboratorio) a todos. Sino la recomendación es el reguardo en casa y estarlos monitoreando todos los días”.

Dijo que el personalmente o personal de su área les llama para saber s tienen alguna sintomatología, o incluso los mismos funcionarios se reportan.

Pero también entre representantes de medios de comunicación surgió la preocupación de que pudieran estar contagiados por Covid-19, luego de que en la víspera estuvieron en conferencias de prensa encabezadas por la secretaria de Salud del estado, en la sala de juntas de la dependencia, y por ello exigen se les apliquen muestras de laboratorio.

La psicosis invadió a los reporteros al conocer que la Secretaria de Salud, Silvia Roldán, había dado positivo al COVID-19, pues un día antes, así como fechas anteriores, había estado en esa misma sala de juntas presidiendo la conferencia de prensa.

Los representantes de los medios de comunicación expusieron su inquietud de que se les aplicaran pruebas de laboratorio, o se les considerara sospechosos, casos de contacto o que les dieran seguimiento, por si pudieran estar contagiados de coronavirus.

 

El subsecretario de Salud del estado respondió que esa situación no estaba establecida dentro de los protocolos que seguía la Secretaría de Salud, sino que en caso de registrar síntomas deberían llamar a los establecidos para esta emergencia epidemiológica, donde serían atendidos por profesionales, y allí se determinaría si necesitaban aplicarles las pruebas.

 

El reclamo de los representantes de los medios se efectuó durante la

la trasmisión en vivo del canal gubernamental TVT, donde se informaba a la población tabasqueña sobre los avances y atención del COVID-19.

 

Todo ello derivó en una desordenada discusión entre funcionarios y reporteros que cubrían ese evento oficial. La difusión era desde la Sala de Juntas de la Secretaría de Salud, que además de fallas técnicas, fue caótica, terminó de manera imprevista y dejó a los espectadores atónitos por lo que veían y escuchaban.

 

A los funcionarios estatales se les salió de control la rueda de prensa, y tuvieron que cortar la señal de trasmisión de manera imprevista, por lo quedó en suspenso el auditorio que seguían el programa, según testimonios difundidos en redes sociales.

 

Recordaron que nunca en la historia de Televisión Tabasqueña (TVT) de la Comisión de Radio y Televisión de Tabasco (CORAT), había ocurrido una situación de ese tipo, y mucho menos en una contingencia.

 

“Irresponsablemente ponen en tensión a la sociedad que los ve o los escucha. Debieron cortar pero nadie tiene autoridad. Eso no debe pasar en una crisis como la que se vive”, expuso el investigador y comunicólogo Javier Herrera Escamilla.

 

 

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