OPINIÓN

LOS NOTABLES/ POR DECRETO PRESIDENCIAL

Por José David Sánchez Plaza

LOS NOTABLES

                     José David Sánchez Plaza/ Contraste Político

                                                                  sanpladave1959@hotmail.com

POR DECRETO PRESIDENCIAL

Por decreto y decisión unipersonal del presidente Andrés Manuel López Obrador, en México, ya no hay corrupción. De un “plumazó” como se diría en el argot popular, el mandatario mexicano, ya acabó con esas viejas prácticas del pasado, de los conservadores, esos que no quieren a México.

En año y medio, en que ha estado vigente la administración Andresmanuelista, son muchas posibles las corruptelas que se han cometido en su administración, se ha realizado a la sombra de las siglas del partido de la honestidad valiente Morena, sin que hasta el momento, el presidente López Obrador las reconozca o acepte.

Nunca, el presidente López Obrador acepta los señalamientos de presuntos actos de corrupción que se han hecho en contra de sus cercanos colaboradores, siempre los justifica y dice que “tiene otros datos”, que no coinciden con los que le dicen.

En septiembre del año pasado, la secretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval Ballesteros informó que recibió una denuncia anónima, por posible corrupción de Manuel Bartlett Díaz,  y que a partir de ella se abrió de inmediato una investigación sobre el patrimonio que posee el director general de la Comisión Federal de Electricidad.

Según la información que se difundió, se habló de las propiedades que poseían familiares del director general de la CFE, que incluyen lujosas propiedades, en zonas exclusivas de la Ciudad de México.

Tres meses después (diciembre 2019), el presidente López Obrador, defendió al director general de CFE y en esa misma fecha la Secretaría de la Función Pública lo declaró absuelto.

En mayo de éste año, la organización “Mexicanos Contra la Corrupción”, denunció al hijo del director general de la CFE, Manuel Bartlett Álvarez, por la venta de ventiladores al IMSS, con un sobreprecio y cuyo monto alcanzó los 31 millones de pesos.

Un mes después (junio 2020), el asunto quedó concluido, luego que cuatro funcionarios del IMSS de Hidalgo, fueron suspendidos por la supuesta compra irregular de 20 ventiladores a la empresa propiedad de Manuel Bartlett Álvarez, hijo del director general de la CFE.

Esos son dos ejemplos, de los muchos presuntos actos de corrupción que está caracterizando la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador, que sostiene cada que puede y tiene la oportunidad, que se tiene en el país, un combate permanente y frontal contra la corrupción, cuyas prácticas quedaron en el pasado.

El escándalo más reciente, de presuntos actos de corrupción cometidos por militantes del partido de la “honestidad valiente” Morena, se dieron a conocer la semana pasada, al informarse que se inició un proceso de auditoría, para revisar la erogación de 619 millones 305 mil pesos, realizado en la dirigencia anterior que encabezó Yeidckol Polevnsky Gurwitz.

De acuerdo con información del Diario Reforma, la dirección del partido recibió una serie de documentos que indican parcialmente algunas transacciones realizadas durante la presidencia de Polevnsky, quien se ha negado a comparecer ante el CEN de Morena.

En un informe, se indica que más de la mitad de los inmuebles adquiridos en la anterior dirigencia nacional Morenista, fueron propuestos por el empresario Enrique Borbolla García, dueño del  Grupo Empresarial EBOR.

En estas supuestas transacciones irregulares de inmuebles que se realizó en la dirigencia de  Polevnsky, vuelve a aparecer el nombre del director general de la CFE, Manuel Bartlett Díaz, que le pertenece la casa que el ahora presidente López Obrador, utilizó para la etapa de transición del gobierno federal.

El suegro de uno de mis hermanos, siempre tiene la costumbre de decir que él “quiere ver velas y no veladoras”, cuando se trata de que se actúe de manera correcta, porque en el argot popular se dice que “el prometer no empobrece, el dar es lo que aniquila”.

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Una vez más, el alcalde de Centro, Evaristo Hernández Cruz utiliza los argumentos a su alcance, para justificar su ineptitud, que lo han caracterizado desde el inicio del que ya se conoce como su desgobierno…El edil, le echó la culpa al río Grijalva del olor y el color que desde hace varios días, tiene el agua que llega a las casas de los habitantes de Villahermosa…Al inicio de su mandato, Hernández Cruz criticó al ex alcalde Gerardo Gaudiano y la ex alcaldesa, Casilda Ruiz porque supuestamente no se cloró el vital líquido… ¿No será que el edil Hernández Cruz está trabajando para que en un futuro inmediato tenga un argumento para realizar “un pingüe negocio”?, porque se diría en el argot popular “no da paso sin huarache”, aprovecha cualquier situación para sacar provecho.

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