FEMINISTAS ANTE LA CATÁSTROFE: LA CRÓNICA (1)

VILLAHERMOSA.- Con la voluntad de siempre y más compromiso que nunca, ayer lunes 9 de noviembre la RED DE COLECTIVAS FEMINISTAS TABASQUEÑAS estableció un Centro de Acopio y puso a disposición una cuenta bancaria para recibir apoyos en especie y en efectivo para las familias damnificadas por las inundaciones en la ciudad de Villahermosa y zona conurbada.

Varios llamados de auxilio llegaron a nuestras redes sociales. Hoy martes 10 de noviembre nos dimos a la tarea de atenderlos. Nos trasladamos, en primer lugar, al albergue ubicado en la escuela primaria Delfina Grajales de la colonia Tierra Colorada.

—Aquí se encuentran 125 personas y no hemos recibido apoyo de ninguna autoridad. Han venido personas a traernos algunas cosas y lo agradecemos mucho. Yo pude traer una estufa, la mayoría no tiene donde dormir. Nos hace falta agua de garrafón y cualquier cosa que traigan es bien recibida —, Comenta la señora que ocupa, junto con su familia, el salón de 5º A.

Nos trasladamos a la explanada que se encuentra frente a Palacio de Gobierno, ahí, afuera de lo que un día fue una cafetería y hoy es un espacio cerrado de paredes y puerta de cristal, y en cuyo costado hay un letrero que dice COMIDA MEXICANA/ SEDEC Secretaría Para el Desarrollo Económico y Competitividad, se encuentra un grupo conformado por mujeres, niñas, niños, hombres, personas de la tercera edad que han colocado sus escasas pertenencias entre unos camastros y una rústica estufa.

—Nos instalamos acá porque no teníamos a dónde ir. En la mañana vinieron unas autoridades y les pedimos que nos abrieran el local. Dijeron que era del Ayuntamiento y no se podía; también dijeron que traerían ayuda y no nos han traído nada…—asegura una de las mujeres del grupo.

Otra nos comenta que necesita con urgencia un medicamento llamado Xiliarxs-Duo, ya que recientemente le fue amputado un dedo del pie por un accidente que tuvo al salir de su casa en plena inundación.

—Todo lo que pude rescatar de mi casa de Gaviotas está ahí —confiesa otra señora mayor, mientras señala un carrito del súper con algunos enseres. —Ya vino una señora que me dijo que me ayudaría a trasladarme a un albergue y la estoy esperando. No puedo irme muy lejos porque mi hija no podrá localizarme… —concluye cabizbaja.

Decidimos entonces ir a un albergue cercano para ver si tendrían cupo y regresar por ella. De acuerdo al listado oficial que difundió el Ayuntamiento de Centro, el refugio más cercano al centro de la ciudad está en el Cendi Julieta Campos que se encuentra en Prolongación de 27 de Febrero, casi atrás de la Plaza de Toros.

Al llegar, salió a nuestro encuentro una señora que se presentó como la encargada, no quiso darnos su nombre y sencillamente nos dijo que ahí no había lugar para nadie —Vayan a preguntar al albergue de Liverpool —dijo mientras nos daba la espalda.

Preferimos ir a nuestro Centro de Acopio para ayudar a las compañeras que, desde ayer, se trasladan en bicicleta o auto para recoger los artículos que amablemente nos donan y que colocamos en unas mesas que nos prestaron los dueños de la estética canina TUI y CONFÍAEVENTOS para organizar las donaciones.

Ayer apenas era una cartulina fosforecente la que anunciaba el Centro de Acopio, hoy ya hay dos lonas que nos regalaron las y los responsables de unos negocios de impresión cercanos para hacer más visible el lugar.

Hasta ahí llegaron dos señoras y cuatro niños pidiendo algo de ayuda —Siete familias del Monal tuvimos que abandonar nuestras casas y llegar a un espacio que nos consiguió mi hermana, es el taller Hernández y se encuentra en la calle Agustín Beltrán de la colonia Atasta. Nadie sabe que estamos ahí, pero hay niñas, niños y gente mayor… —declara con aflicción una de ellas.

Además de proporcionarles pañales y un costal con despensa, las llevamos a su improvisado albergue. Efectivamente, en pésimas condiciones, casi 30 personas entre infantes, adolescentes y adultas se resguardan ahí. Dos perros que son más hueso que carne deambulan alrededor de un sartén que está sobre dos blocks y los restos de leña donde prepararon unos pescados que consiguió uno de los damnificados.

—Los perros no son míos pero un día llegaron a tirarlos enfrente de mi casa y ya los rescaté, —declara una señora a la que todavía le quedan ánimos para sonreír. —Tigre no estaba tan flaco pero se estresó mucho porque estuvo a punto de ahogarse —concluye.

Finalmente, de regreso a nuestro Centro de Acopio, una fila de personas espera su turno para recibir algo de los productos que aún se encontraban dispuestos en las mesas, éstos eran pocos para la mucha gente que esperaba recibir. —Vengan mañana, procuraremos tener más cosas para darles —dice una de las compañeras con semblante triste.

Quienes integramos la Red de Colectivas Feministas Tabasqueñas agradecemos infinitamente a todas las personas que, con dinero, productos y acompañamiento nos han apoyado en esta labor. Hemos visto de cerca la tragedia y su dimensión es inmensa; por eso apelamos a la sororidad y a la solidaridad para ayudar r a quienes hoy nos necesitan.

Centro de Acopio: Av. 27 de Febrero No. 1049
Tarjeta BBVA BANCOMER 4152 3136 8272 2819

 

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