CDMX (CONTRASTE POLÍTICO).-El 98 por ciento de los incendios forestales en México tiene origen humano, principalmente por actividades agropecuarias y acciones intencionales, por lo que la prevención se mantiene como una de las principales herramientas para reducir el daño a los bosques y ecosistemas del país.
De acuerdo con la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR), entre enero y el 13 de agosto de 2026 se han registrado 5 mil 245 incendios forestales en las 32 entidades, con una superficie afectada de 431 mil 808 hectáreas. El reporte semanal de la dependencia corresponde al periodo del 1 de enero al 13 de agosto.
En el marco del Día Mundial de la Prevención de Incendios Forestales, que se conmemora este 18 de agosto, Reforestamos México llamó a autoridades, comunidades, sector privado y ciudadanía a fortalecer las acciones preventivas y generar alianzas para reducir la incidencia del fuego.

Actividades humanas, principal causa
La dimensión del problema está relacionada directamente con las actividades que se realizan en los territorios forestales.
La CONAFOR señala que, durante el periodo 2018-2025, 31 por ciento de los incendios forestales fueron originados presumiblemente por actividades agropecuarias, mientras que otro 28 por ciento se presume que fueron intencionales. En conjunto, estas dos categorías representan una parte importante de los incendios cuya causa está vinculada con la actividad humana.
La propia CONAFOR establece que, en México, 98 por ciento de los incendios forestales son ocasionados por las personas, lo que convierte a la prevención, educación y participación social en elementos fundamentales para reducir estos eventos.

El problema no se limita a una temporada específica. Los incendios pueden presentarse durante todo el año, aunque el riesgo aumenta durante los periodos de estiaje, cuando las condiciones secas favorecen la disponibilidad de material combustible y facilitan la propagación de las llamas.
Jalisco, Michoacán y otras entidades concentran incendios
Durante 2026, las entidades con mayor presencia de incendios son Jalisco, Michoacán, Ciudad de México, Chihuahua, Chiapas, Durango, Guerrero, Oaxaca y Puebla, que en conjunto concentran 71 por ciento del total nacional reportado al 13 de agosto.
El comportamiento de los incendios muestra que el riesgo no es uniforme y que cada región enfrenta condiciones particulares relacionadas con clima, vegetación, actividades productivas y características del territorio.
Por ello, las estrategias de prevención requieren acciones específicas de acuerdo con las condiciones de cada zona y una mayor participación de las comunidades que viven en los territorios forestales.
2024 dejó más de 1.67 millones de hectáreas afectadas
El riesgo adquiere mayor dimensión al revisar el comportamiento de años recientes.
Durante 2024 se registraron más de 8 mil incendios forestales, con una superficie afectada superior a 1.67 millones de hectáreas, una de las mayores extensiones dañadas por incendios en los últimos años.
Para Reforestamos México, estas cifras evidencian la necesidad de actuar antes de que ocurran los siniestros y no concentrar los esfuerzos únicamente en el combate cuando el fuego ya se encuentra fuera de control.
Fortalecen brigadas para prevenir incendios
La organización trabaja con ejidos, comunidades y brigadas forestales mediante su iniciativa Mejores Alianzas, Mejores Bosques (MAMB), con acciones enfocadas en mejorar las capacidades de prevención y atención de incendios.
Entre las actividades se encuentran la capacitación técnica, entrega de equipo y herramientas de campo, apertura y mantenimiento de brechas cortafuego, además de recorridos de monitoreo y vigilancia.
Durante 2025, Reforestamos México reportó el fortalecimiento de 17 brigadas comunitarias y acciones de conservación y manejo forestal en colaboración con 27 ejidos y comunidades.
El fortalecimiento de estas brigadas es relevante porque las comunidades forestales son, además de actores expuestos al riesgo, parte fundamental de la primera respuesta ante los incendios.
La propia CONAFOR reconoce la importancia de la participación de propietarios, comunidades forestales y voluntarios en la prevención y atención del fuego. En su documentación oficial señala que las personas son también el principal factor de origen de los incendios y plantea fortalecer la capacitación, concientización y coordinación con las comunidades.
El fuego también afecta el agua y la biodiversidad
Los incendios forestales no representan únicamente la pérdida de árboles.
Cuando el fuego se propaga sin control puede provocar erosión del suelo, reducción de la infiltración de agua, pérdida de hábitat para especies de flora y fauna y mayores emisiones de dióxido de carbono, además de afectar los servicios ambientales que proporcionan los ecosistemas.
La pérdida de cobertura vegetal también puede incrementar la vulnerabilidad de los territorios ante otros fenómenos, particularmente durante periodos de lluvias intensas, debido a la alteración de los suelos y de la capacidad natural de los ecosistemas para retener agua.
Por ello, la prevención de incendios forma parte también de las estrategias para conservar los recursos hídricos, la biodiversidad y la capacidad de recuperación de los bosques.
Llaman a prevenir antes de que aparezca el fuego
En el marco del Día Mundial de la Prevención de Incendios Forestales, Reforestamos México pidió a la población extremar precauciones en zonas forestales y sus alrededores durante los periodos de mayor riesgo.
Entre las principales recomendaciones se encuentran evitar el uso del fuego en zonas forestales cuando existan condiciones de alta peligrosidad, no arrojar colillas de cigarro ni residuos que puedan generar fuego y reportar inmediatamente cualquier incendio a las autoridades.
La organización sostuvo que prevenir los incendios requiere la participación de la sociedad, comunidades, brigadas, autoridades y sector privado.
El llamado cobra relevancia ante el dato de que la gran mayoría de estos siniestros tiene relación con actividades humanas. Para Reforestamos México, fortalecer la cultura de prevención y las capacidades de quienes se encuentran directamente en los territorios es una de las vías para reducir la superficie afectada.
El objetivo, concluyó la organización, es avanzar hacia bosques más resilientes mediante alianzas que permitan conservar, restaurar y manejar de manera sostenible los ecosistemas forestales de México.







