Roberto Barboza Sosa
Los comicios del 2024 para gobernador de Tabasco, contarán con la singularidad que por vez primera ya no estará en las boletas electorales, Andrés Manuel López Obrador, quien ha remolcado a dos de sus correligionarios para ganar la gubernatura.
En las últimas dos elecciones presidenciales en los que participó el político oriundo de Tepetitán, fue el fenómeno electoral que llevó al triunfo a los candidatos para ganar el cargo.
Como se recordará, tanto Arturo Núñez Jimenez, por el PRD, como Adán Augusto Lopez Hernández, ganaron la gubernatura ayudados con el “Efecto Peje”, pues desde el 2012 se homologaron las fechas de los comicios locales con las federales, y los electores sufragaron simultáneamente en las mismas urnas.
Aunque, Lopez Obrador apareció por vez primera en las boletas electorales como candidato a la presidencia, en julio del 2006, cuando perdió por un margen cerrado, en Tabasco ganó en todos los Distritos, pero en esa ocasión aún no estaba homologada la fecha para elección de gobernador.
En ese año, los comicios para gobernador fueron hasta octubre, cuando por última vez ganó el PRI, con Andrés Granier Melo como candidato y ya no le afectó el “Efecto Peje”.
Ahora, quien sea el candidato de Morena, deberá ganar por méritos propios sin ayuda en los comicios del fenómeno electoral del “Efecto Peje”.
Sin embargo, se da por descontado que en Tabasco que por segunda vez consecutivamente, el partido guinda triunfaría en los comicios del 2 de junio del 2024, de acuerdo a varios estudios de opinión de distintas casas encuestadoras, que coinciden que Morena mantiene una amplia preferencia electoral entre los tabasqueños y aún ausente estará presente el “Efecto Peje”.
Unánimemente, las investigaciones demoscópicas arrojan que los partidos de oposición en la entidad, prácticamente son inexistentes y sólo obtendrían cifras marginales de votos, si en esta fecha se efectuarán las elecciones para gobernador.

A pesar del altísimo rechazo que tienen de la población tanto el gobernador con licencia, Adán Augusto López Hernández, como su sustituto, Carlos Manuel Merino Campos, por sus pésimos desempeños al frente del poder ejecutivo local, no se trasladará un voto de castigo contra Morena.
Y se observa difícil que de aquí a la fecha de los comicios, la oposición pueda renovar su rostro y pueda estar atractiva para el electorado, como para ser una opción competitiva ante el partido oficial. Ni de chiste.
Para la vida democrática de una sociedad, es lamentable que los electores no cuenten con partidos competitivos y puedan sopesar su voto entre varias opciones. Desafortunadamente las decrépitas cúpulas que dirigen los partidos se quedaron en el pasado.
Otro cambio registrado para el periodo político del 2024, es que el próximo gobernador de Tabasco, asumirá el cargo el 30 de septiembre del 2024 —cuatro meses después de las elecciones—, y ya no será hasta el 1 de enero, como ocurrió en los últimos ocho sexenios.







