30/09/2020

VILLAHERMOSA.- Una explicación sobre 28 ventiladores respiratorios, a costos de los más elevados del país, adquiridos de manera directa a dos empresas, una de ellas recién constituida en Tabasco, exigió el Partido de la Revolución Democrática (PRD), al gobernador Adán Augusto López Hernández.

El mandatario estatal respondió que los precios de estos equipos “han variado en función de la situación de emergencia” que se vive a nivel mundial por el coronavirus, pero que “nunca se ha ocultado información a la ciudadanía respecto a estas compras”.

En voz de su dirigente estatal, Javier Cabrera Sandoval, el PRD de Tabasco pidió al gobernador Adán Augusto López Hernández, de Morena, explique esa adquisición a precios elevados, un millón 740 mil pesos cada uno, y que diga el motivo de comprar a una empresa tabasqueña recién constituida sin experiencia en el ramo de la salud.

Comparó esa compra-venta con la efectuada por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), a Cyber Robotics, propiedad del hijo de Manuel Bartlett Díaz, León Bartlett Álvarez, quien por vender a la delegación del IMSS de Hidalgo, ventiladores respiratorios a sobrecostos de un millón 550 mil pesos, su empresa fue inhabilitada y multada por el gobierno federal.

 

“VENTILADORES A PRECIO DE ORO” 

Pero en el caso de Tabasco, de los 28 equipos para el covid-19, el gobierno estatal compró 20 ventiladores facturados en 34 millones 800 mil pesos, a las empresa CODEMED SA DE CV, con domicilio fiscal en la Ciudad de México; y otros ocho equipos en 15 millones 660 pesos, al negocio “Rancho Jarabe S.P.R. de R.L. de C.V, creada el 28 de marzo del 2019, con domicilio fiscal en Residencial Framboyanes, de esta capital.

Por ello, el PRD anunció que interpondrán ante la Fiscalía una denuncia por presuntos hechos de corrupción.

“Esto huele muy mal, a la podredumbre de la corrupción, donde están involucrados altos funcionarios del gobierno que autorizaron la compra de estos ventiladores a sobreprecio, por menos cantidad, fue inhabilitado el hijo de Bartlett, le cancelaron el contrato y los responsables de la compra fueron sancionados”, dijo Cabrera Sandoval.

“Esperamos –agregó el dirigente del PRD— que el gobierno del estado actué en consecuencia, que no solape estos actos de corrupción, pues no se vale que en plena pandemia existan empresarios sin escrúpulos que lucraron con la salud y la vida de las y los tabasqueños vendiendo equipos a precio de oro, como también la indolencia de los funcionarios al comprar a precios estratosféricos”.

Adán Augusto López Hernández contestó que los recursos públicos destinados a hacer frente a la emergencia por COVID-19, han sido ejercidos “de manera responsable y transparente”.

“Aquí, nunca hemos escondido nada; se compraron ventiladores en febrero, que nos costaron 700 mil pesos; después compramos en 900 mil. En el pico de la pandemia, cuando no los había en ninguna parte del país, los conseguimos en un millón 600, un millón 700 mil pesos, casi a finales de junio y a principios de julio conseguimos en 900 mil pesos”, dijo el gobernador, pero sin que su administración haya mostrado las facturas.

Argumentó que el gobierno estatal tuvo que comprar fuera de la entidad, porque en Tabasco no hay empresas que se dediquen a la venta de estos artículos, por los que adquirieron en importación directa y a compañías en la Ciudad de México.

Sin embargo, contrario a lo que afirma el mandatario local, sí se compraron ventiladores, de los más caros, a una empresa de Tabasco, la Rancho Jarabe S.P.R. de R.L. de C.V, creada el 28 de marzo del 2019, apenas tres meses después de que Adán Augusto tomó posesión como gobernador.

López Hernández dijo que en su administración, en Salud pública del Estado se tenía disponibles 36 ventiladores a finales de enero, “el día de hoy, la existencia de ventiladores propiedad del Gobierno del Estado es de 200, hay una enorme diferencia”, refirió.

López Hernández enumeró otras compras, como camas marca Stryker, que son las más caras del mercado; se habilitaron dos burbujas, una de 43 millones de pesos y la segunda de 60 millones de pesos y también fue comprado el tomógrafo que fue instalado en la región de Los Ríos con un costo de 18 millones de pesos.

Además fueron compradas casi 50 mil pruebas PCR, de las cuales las primeras 10 mil costaron 64 dólares más IVA; después se adquirieron en 54 dólares más IVA, y las últimas 30 mil tuvieron un valor de 48 dólares más el IVA.

“Nosotros acudimos al mercado nacional e internacional para tener los insumos necesarios, que se ocupen, que vean que en Tabasco no faltó nada durante la pandemia. Y ahí está el sector salud que lo diga, aquí no hubo una sola protesta por falta de mascarilla o de material especializado; aquí hubo todo para atender a los tabasqueños”, sostuvo.