10/11/2020

VILLAHERMOSA (CONTRASTE POLÍTICO).- Doña Rosa Aurora Hernández Orozco, junto con su familia, entre ellos seis niños, salió lo más rápido que pudo de su domicilio, calle Alemania, Gaviotas Sur, al anochecer del lunes, cuando el caudal del río iba hacia su domicilio, que luego quedó sumergido junto con sus enseres domésticos.

Se dirigió a la Catedral del Señor de Tabasco para pedir asilo, pero en el acceso le informaron que ya no había más lugares para albergarlos. Entonces retornaron a Gaviotas Norte, para pedir posada en una construcción vacía sólo para pasar la noche de ese lunes.

Este martes, por la mañana salió a buscar donde existía algún albergue y se dirigió a la Escuela Primaria Aquiles Serdán, sobre el Malecón Leandro Rovirosa Wade, colonia Gaviotas Norte. El plantel estaba cerrado y no existe ningún refugio temporal en el lugar. Allí permanecía hasta el anochecer. Preguntó a patrulleros de la policía pero nadie le pudo ayudar.

Como doña Rosa Aurora, 65 años, miles de damnificados de la colonia Gaviotas Sur, deambulan por la zona y otros se encuentran en la orilla de esa zona inundada, algunos son dormir ni comer.

Esta popular colonia, ubicada en la margen derecha del río Grijalva, al otro lado de la ciudad de Villahermosa, sucumbió al caudal fluvial luego de que el camellón de protección colapsó y fue rebasado por la corriente. En el Grijalva, como se llama el tramo de río que cruza Villahermosa, recalan todas las corrientes de afluentes procedentes de la sierra sur del estado –Teapa, Pichucalco y La Sierra-, y que forman un remanso antes de continuar rumbo al Golfo de México.

Hasta el 8 de noviembre pasado, la Coordinación de Protección Civil (CNPC), dl gobierno federal, contabilizaba en Tabasco a 141 mil 476 personas afectadas. Por lo que se estima que con los nuevos damnificados de Gaviotas Sur, la cifra ascendió en una 25 mil personas más.

En la entrada de la colonia miles de damnificados estaban a la espera de que las autoridades llegaron a auxiliarles, tanto para rescatar sus enseres, darles algún alimento o trasladarlos a albergues. Hasta ahora prevalece la desorganización y desatención oficial para la atención de los damnificados.

En el punto donde se concentraban los afectados de Gaviotas Sur, en el cruce la avenida y también bordo de protección, Luis Donaldo Colosio, acudían personas altruistas a donar alimentos y la gente desesperada se arremolinaba para obtener alguna dotación.

Algunos con un poco de ropa y alguna mascota, estoicos, permanecían en algún punto seco en la incertidumbre.

En la mayoría de las viviendas anegadas sólo permanecían los jefes o algún varón integrante de la familia, en la azotea o en la segunda planta, resguardando los enseres, pues existe el fundado temor de que lleguen delincuentes a robar los domicilios, asegura don Ricardo Gómez, con domicilio en la calle Economista 116.

La noche del lunes fue la primer ronda nocturna que tuvieron en sus domicilios inundados. Y detectaron a un ladrón que quería introducirse a una casa, por lo que entre los vecinos empezaron a gritar y apuntar con sus lámparas.

Para la noche del martes, los vecinos vigilantes tendrían una jornada con mayor incertidumbre, pues la Comisión Federal de Electricidad suspendió la energía en la colonia.

Los vecinos de Gaviotas Sur, viven la segunda tragedia hídrica en el lapso de 13 años, pues en 2007, también sus viviendas quedaron sumergidas en la creciente desbordada de los ríos. En esa ocasión el ingreso del agua fue de golpe y con mayor profundidad. El nivel del caudal alcanzó los tres metros esa vez, ahora llegó al 1.90 metros.

Doña Rosa Aurora Hernandez, recuerda que a diferencia de aquella ocasión, ahora no les prestaron auxilio para nada. En noviembre del 2007, llegaron los “camionzotes” del Ejército para evacuarnos y trasladarnos a los albergues directamente.

La sexagenaria damnificada, acompañada de niños de 2, 7, 8, 9, 10 y 15 años, junto con tres adultos, a las 13.00 horas aún no desayunaba, sentada frente a la escuela primaria y con la poca ropa que logró sacar.

Se dice arrepentida de haber votado por el gobernador Adán Augusto López Hernández y el alcalde Evaristo Hernández Cruz, “pero yo sabía, sólo quería votar por López Obrador”, pero la habían dicho que las seis boletas debería cruzarlas por Morena para que el tabasqueño ganara la presidencia de la República.

Afirma que si el “Químico Andrés Granier Melo – quien era gobernador cuando ocurrió la histórica inundación de Tabasco — vuelve a ser candidato, votaré por él. El Químico si estuvo siempre pendiente de la gente y en las colonias inundadas”, recuerda.

Otro damnificado que aún no encontraba albergue oficial, era Dionisio de la Cruz y su familia. Salió de su domicilio junto su esposa, hija y su perro, además de cuatro bolsas con ropa.

Fue a buscar albergue a la delegación municipal de Mayito, pero se encontró también que ya estaba completo, y tuvo que dormir en el parque de esa colonia, ubicada cerca del centro de Villahermosa.

Con domicilio en la calle Palma, el señor Dionisio dice que es alta la cifra de gente que se quedó a cuidar sus casas, pues existe mucha delincuencia en la colonia, donde los rateros llegan en cayuco a robarles las pocas pertenencias. Afirma que si en época norma no existe vigilancia de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del estado (SSPCT), menos ahora.

 

 

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