VILLAHERMOSA (CONTRASTE POLÍTICO).- La noche del martes 10 de noviembre nos sentimos impotentes ante los estantes del supermercado: queríamos los productos de la mejor calidad para preparar los sándwiches que llevaríamos al día siguiente a las 125 personas que, según nos informaron, se albergaban en la escuela primaria Delfina Grajales de la colonia Tierra Colorada de Villahermosa; optamos por precios intermedios para que el dinero rindiera.

El miércoles en la mañana nos dio gusto llegar al albergue y constatar que había un módulo de salud, donde unas enfermeras y una doctora jóvenes y amables hacían revisiones y proveían medicamentos.

Repartimos los sándwiches y el atole que amorosamente preparó la mamá de una de nuestras compañeras. Lo que sobró del suculento desayuno lo llevamos a las familias que aún se encontraban en la explanada de Plaza de Armas. Ese día en la tarde una solidaria compañera de la Ciudad de México nos depositó 10,000.00 para la compra de víveres. Emocionadas, hasta festejo virtual hicimos.

El jueves 12 de noviembre, nos pusimos rápidamente de acuerdo para la compra que haríamos con los donativos económicos y el lugar donde los entregaríamos; además, una compañera que hizo recolección en el estado de Veracruz nos dio la noticia del envío de aproximadamente 20 despensas y un depósito a nuestra cuenta receptora. En esos días, más donaciones en especie llegaron a nuestro centro de acopio pero resultaron insuficientes para las personas que ya esperaban el apoyo.

El viernes 13 de noviembre, previa cotización de productos, siempre en el afán de optimizar los donativos, compramos lo necesario para 70 despensas. Las manos colmadas de generosidad de nuestras compañeras hicieron una laboriosa faena de selección y empaque. Cuando creemos que las ganas no dan para más y el agobio amenaza con desbordarnos, siempre encontramos en la voluntad de nuestras hermanas la fuerza para seguir.

El sábado 14 de noviembre al mediodía salimos con rumbo a las comunidades Acachapan y Colmena 2ª y 3ª secciones del municipio de Centro. Varios vecinos de una de nuestras hermanas, se organizaron para llevarnos en tres camionetas. Ellos ya conocían los lugares donde no había llegado ayuda de ningún tipo y se ofrecieron a trasladarnos, guiarnos y resguardarnos.

Es inenarrable lo vivido. Mujeres, hombres, gente mayor, niñas, niños, jóvenes y adolescentes nos recibieron con anhelantes miradas. Las 90 despensas, además de paquetes de pañales para adultos, cajas de galletas y decenas de botellas de agua fueron distribuidas en varios domicilios y albergues improvisados; muchos de ellos aún tienen anegaciones.

—Digan algo a la gente reunida —nos recomendó uno de los guías. Un doloroso nudo en la garganta impedía que las palabras fluyeran y significaran.

“Estos apoyos que les traemos con mucho amor, es el resultado de la solidaridad de muchas personas que confían en nosotras, y de la inquebrantable voluntad de las integrantes de la RED DE COLECTIVAS FEMINISTAS TABASQUEÑAS; sabemos que no es la solución definitiva a la desgracia, pero algo tenemos que hacer…” atinó a decir una de nuestras hermanas. Se escucharon los aplausos. Nos conmueve profundamente la actitud de quienes, habiéndolo perdido todo, se niegan a prescindir de la nobleza.

Ya en camino a Villahermosa, una de nosotras piensa en voz alta: las familias que apoyamos nos colmaron de bendiciones, algunas feministas no creemos en Dios pero sí creemos en la ternura con que las personas nos desean el bien… de no haber sido por la infame distancia a la que la contingencia sanitaria nos obliga, habríamos sellado el momento con un abrazo colectivo.

Gracias, muchas gracias a quienes nos han dado apoyos de todo tipo. Seguimos recibiendo sus donativos en efectivo y especie en: Tarjeta Bancomer 4152 3135 2330 3340
Centro de Acopio en Villahermosa: Av. 27 de Febrero 1047 casi frente a la Clínica Azteca, a un lado de la estética veterinaria TIU, afuera de CONFÍAEVENTOS.

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