16/11/2020

VILLAHERMOSA (CONTRASTE POLÍTICO).-Las compuertas de la estructura de control de El Macayo, por donde ingresa parte del caudal proveniente de la presa Peñitas, por vez primera fueron cerradas parcialmente para evitar se agravara la inundación en Villahermosa, que en otro frente era anegada por el río de la Sierra.

Con esa infraestructura, ex profeso, se detiene parcialmente la corriente para que no se introduzca por el río Carrizal, que llega a Villahermosa, y se deja que continúe por el río Samaria en su camino hacia el Golfo de México, pero antes irrigando los municipios de Cunduacán, Jalpa de Méndez, Nacajuca y Centla, donde se ubican las zonas más bajas de la entidad, por lo que se le llama la “Olla de la Chontalpa”.

Esa obra forma parte del Plan Hídrico Integral (PHI), proyecto que junto con otras obras se diseñaron en el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa, para evitar otra inundación de Villahermosa, como la ocurrida en 2007, cuando prácticamente tres partes de la ciudad quedó sumergida.

Pero fue hasta junio del 2013, que la obra se terminó y fue inaugurada por el entonces presidente Enrique Peña Nieto.

Y fue hasta ahora que las compuertas de El Macayo, se cerraron parcialmente para que ese caudal no agravara la inundación que registraron colonias de la capital tabasqueña.

EL MACAYO ES PARA SALVAR VILLAHERMOSA

En esta ocasión, las colonias periféricas del sur de Villahermosa se inundaron por el desbordamiento del otro río que llega hasta esta capital, el río de la Sierra, que luego toma el nombre de Grijalva, pero que no tienen ninguna conexión con las presas.

El presidente Andrés Manuel López Obrador, el domingo 15, en un video que difundió y grabado cuando sobrevolaba la zona en helicóptero, dijo que se tuvo que optar entre “inconvenientes”, “no inundar Villahermosa”, desde luego se perjudicó a los más pobres, “pero que teníamos que tomar una decisión”.

Sin embargo, lo que también evitó que en esta ocasión la capital tabasqueña quedara anegada, además del Macayo, fueron las obras realizadas durante el sexenio calderonista, como el Muro de Protección del malecón, y los canales de alivio de El Censo y Sabanilla, estos últimos que desvían el agua para que no pase todo el caudal del río de la Sierra frente a Villahermosa.

El Muro de Protección del malecón resistió, pro lo pronto la presión del caudal, aunque registró filtraciones y ante el temor que colapsara, fue reforzado con un muro de costales con arena. La población y autoridades se mantuvieron en vilo por el temor de que esa estructura reventara, pues el nivel del agua arrastrada por el río, , se ubicaba casi dos metros por arriba del nivel de la calle, pero estaba contenida por el muro de protección.

La Comisión Nacional del Agua (Conagua) reportó que logró disminuir el gasto al río Carrizal en 68 por ciento, reduciendo el riesgo de inundación en Villahermosa. Lo anterior, a partir del cierre de tres compuertas de la margen izquierda, así como 2 y 4 de la margen derecha de El Macayo.

 

¿CONTROLARÁN PRESAS DURANTE TORMENTAS?

En esta contingencia registrada en Tabasco, López Obrador a expresado mensajes contradictorios, pues el 18 de octubre, en una visita a la presa Peñitas, dijo que partir de esa fecha esa hidroeléctrica sólo iba a extraer 300 metros cúbicos por segundo, a fin de que ya no se inundara la planicie tabasqueña.

“Ya se ha presentado un plan que se va a cumplir cabalmente, es el que se turbine permanentemente en las hidroeléctricas. Nada de tener paradas las hidroeléctricas hasta que se despachen a las particulares como era antes.

“Van – agregó — a cambiar ya los procedimientos y este nuevo caudal ecológico para el manejo de las hidroeléctricas va a llevar un agregado, que es caudal ecológico y de protección civil”.

Y sostuvo que tenía las facultades para emitir un decreto en donde, por la protección del pueblo ante inundaciones, estas hidroeléctricas van a operar de manera distinta.

Sin embargo, en los primeros días de Noviembre, la presa tuvo que desfogar mayores volúmenes, hasta llegar a los dos mil 500 metros cúbicos por segundo. Hasta el viernes 13, desfogaba a mil 300 metros cúbicos por segundo, caudal que mantiene anegadas las zonas bajas de Nacajuca y Centla.

Por otro lado, el río Puxcatán y Tulijá, provenientes de la sierra noreste de Chiapas, sin ninguna relación con la presa, mantenían inundado el municipio de Macuspana.

En su visita a la presa Peñitas, Andrés Manuel López Obrador anunció el nuevo manejo de las hidroeléctricas: “Vamos a que constantemente se esté turbinando, que no se acumule tanta agua en los vasos, que sobre todo se cuide que no se llenen los embalses en los meses de lluvia, que no tengamos necesidad de desfogar, de soltar agua en tiempos de lluvia, más allá de lo que se necesita para turbinar y que no se inunde la planicie de Tabasco”.

Mencionó que esa acción se complementará con un trabajo de dragado permanente de todos los ríos de la planicie de Tabasco, y que el responsable de todas las acciones de dragados en la Secretaría de Marina, el contralmirante Ángel Julián Melo Moya, director general adjunto de Obras y Dragado; ellos van a ejecutar un plan para dragar los ríos de Chiapas y de la planicie de Tabasco.

El gobierno federal invertirá y comprará “dragas modernas, todas las que se necesiten y constantemente y todos los días se van a estar dragando los ríos y se van a estar construyendo bordos de protección para que no vuelva a inundarse Tabasco”.

El presidente dijo ordenó y emitiría un decreto para que el manejo de la presa de Peñitas se ajuste a esquemas de protección civil. Existirá “un estricto control del cauce del agua en el río Grijalva, un control estricto de las cuatro hidroeléctricas: La Angostura, Chicoasén, Malpaso y Peñitas, para que no haya inundaciones”, prometió Andrés Manuel López Obrador.

 

 

 

Por